Los poderes Ejecutivo y Judicial de México se enfrascaron en una polémica en torno a la decisión de un juez de liberar a un ex funcionario federal mexicano, envuelto en un caso de corrupción que también ha sido investigado en Estados Unidos.

El ex director de operaciones de la empresa estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE), Néstor Moreno, fue detenido el fin de semana por autoridades mexicanas bajo cargos de corrupción y poco después fue liberado por un juez, lo cual desató el enojo del presidente Felipe Calderón.

El mandatario dijo la víspera que está cansado de que jueces dejen en libertad a sospechosos, como ocurrió con Moreno, señalado de haber recibido sobornos a cambio de que la CFE le diera contratos a una empresa estadounidense.

"Uno los agarra y los agarra y los agarra y los sacan y ellos los sacan y los sacan y los sacan", dijo Calderón el lunes durante un acto en el que respondió preguntas de usuarios de internet como parte de su quinto y penúltimo informe de gobierno.

El Consejo de la Judicatura Federal (CJF), que supervisa la actuación de los jueces, salió el martes a defender públicamente la decisión inicial del juzgado que dejó en libertad a Moreno, bajo el argumento de que había tramitado un amparo para evitar ser aprehendido. La víspera, otro juez negó suspender la orden de arresto, por lo que el ex funcionario puede ser nuevamente detenido.

"Cuestionar el trabajo de los jueces, sin fundamento, por consigna y más aún, sin pruebas, atenta contra la estabilidad nacional", respondió el CJF.

La polémica desatada por el caso de Moreno llegó hasta el Congreso, donde algunos legisladores cuestionaron que los jueces piensen que no pueden ser sujetos al escrutinio público.

"Los jueces, como cualquier ciudadano que devenga emolumentos provenientes del erario público, están sujetos al escrutinio popular y a la rendición de cuentas", dijo el diputado César Augusto Santiago Ramírez, del opositor Partido Revolucionario Institucional.

"No son seres intocables... no constituyen una clase privilegiada frente a la que no se puede cuestionar su trabajo", añadió.

El mandatario ha expresado en los últimos meses su malestar por otros casos en los que la autoridad detiene a sospechosos de algún delito y son liberados por fallos judiciales.

Un caso anterior fue el del empresario y ex alcalde de la ciudad fronteriza de Tijuana, Jorge Hank Rhon, quien en junio fue detenido tras encontrar armas en su vivienda.

Un juzgado dejó en libertad a Hank Rhon tras considerar que no había suficientes elementos para proceder en su contra, y apenas la semana pasada un tribunal rechazó una apelación de las autoridades.

El caso de Hank Rhon también molestó a Calderón, quien ha señalado que hay una distancia entre "la verdad real" y "la verdad legal", es decir los hechos y los elementos que consideran los jueces para iniciar o no un proceso.