La economía de la Unión Europea (UE) y la zona euro creció en el segundo trimestre de este año un 0,2 % en relación al trimestre anterior, según datos de la agencia europea de estadística, Eurostat, lo que confirma las primeras estimaciones que ya apuntaron a una ralentización de la actividad económica.

Mientras que el Producto Interior Bruto (PIB) de la UE aumentó un 0,8 % entre enero y marzo de 2011, en el segundo cuarto el crecimiento se redujo al 0,2 %, según Eurostat.

Este descenso se debe a la reducción del consumo de las familias y al frenazo en el crecimiento de los mayores países de la UE, principalmente Alemania, que creció solamente un 0,1 % respecto al trimestre anterior, y Francia, cuya economía se estancó.