La popularidad del presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, bajó este mes 20,5 puntos con respecto a agosto y se situó en un 46,4 %, tras la ruptura de la alianza de Gobierno, según una encuesta publicada hoy por la prensa local.

El sondeo, elaborado el pasado fin de semana por la empresa Dichter & Neira para la cadena de televisión TVN y publicado hoy por el diario La Estrella de Panamá, indica que el 46,4 por ciento de los encuestados consideró buena la labor del mandatario, el 51,8 la calificó de mala y el 1,8 por ciento no supo o no quiso responder.

En una encuesta similar, en agosto, los que consideraban buena la gestión de Martinelli eran el 66,9 % de los entrevistados.

La semana pasada, Martinelli, del partido Cambio Democrático (CD), destituyó al vicepresidente Juan Carlos Varela, líder del Partido Panameñista (PPa), del cargo de canciller, lo que generó la renuncia de los demás panameñistas que ocupaban altos cargos en el gabinete y supuso la ruptura de la coalición de Gobierno.

Según Martinelli, la destitución de Varela, que sigue siendo vicepresidente, se debió a que descuidó sus funciones de canciller por ejercer también el liderazgo de su partido y aspirar a la Presidencia en las elecciones de 2014, algo para lo que contaba con la ayuda del gobernante en cumplimiento de la alianza entre ellos.

El 78,9 % de los encuestados se mostró en contra de la decisión del presidente de destituir a Varela como canciller, el 15,4 % dijo estar a favor y el 5,7 % no supo o quiso responder.

A la pregunta de quién considera que es el principal responsable de la ruptura de la alianza de Gobierno, el 53,2 % apuntó a Martinelli, el 9,3 % señaló que Varela, el 32,5 % indicó que ambos y el 5 % no respondió.

La encuesta, realizada entre 1.200 personas en todo el país, excepto en la selvática provincia de Darién y las comarcas indígenas, tiene un margen de error del 2,9 % y se llevó a cabo el 3 y 4 de septiembre, tras la destitución de Varela, y la aprobación en el Parlamento en segundo debate de la segunda vuelta electoral, otro de los motivos de la ruptura de la alianza.

El gobernante, de 59 años, impulsa el establecimiento de una segunda vuelta electoral mientras que los panameñistas se oponen a ella y consideran que en última instancia debería aprobarse mediante una reforma constitucional y no por una ley ordinaria, como promueve Martinelli.

El mandatario ha reiterado que no aspira a la reelección, algo que según la oposición dirige su agenda política, y aseguro que él cree que una segunda vuelta electoral, "donde un presidente gane con más del 50 % de los votos emitidos", dará "legitimidad al Gobierno" y fortalecerá la democracia panameña.

Sobre la segunda vuelta, el 79,5 % de los encuestados se mostró en desacuerdo con establecerla y el 16,6 % la apoyó.

El presidente anunció el lunes que propondrá incluir entre las reformas constitucionales que estudia una comisión especial el tema de la segunda vuelta electoral, para que los panameños se pronuncien sobre el tema en un referendo "el próximo año".

Una comisión especial, conocida como la Comisión de Notables, discutirá en los próximos meses un conjunto de propuestas de cambios al texto fundamental recogidas entre mayo y agosto pasados, para presentar un anteproyecto de reformas constitucionales al Ejecutivo.