Luego de una década de guerra contra al-Qaida, la posibilidad de otro ataque terrorista devastador sigue siendo muy real, dijo el martes el secretario de Defensa, Leon Panetta, al término de una visita al lugar donde las torres del Centro de Comercio Mundial fueron destruidas el 11 de septiembre de 2001.

El jefe del Pentágono recorrió el Parque Nacional del Recuerdo 11 de Septiembre y un museo en el lugar, junto con el alcalde Michael Bloomberg, y poco después dijo a la prensa que Estados Unidos debe permanecer vigilante frente a la amenaza de otro ataque eficaz de al-Qaida.

"La posibilidad de un ataque de ese tipo continúa siendo muy real", expresó Panetta en el décimo nivel del Centro de Comercio Mundial 7, la primera torre de oficinas completada en el lugar donde se encontraban las Torres Gemelas contra las que se estrellaron las aeronaves secuestradas. Más de 2.700 personas murieron en esos hechos.

Debido al mal clima, Panetta canceló la visita que tenía planeada a Shanksville, Pensilvania, donde cayó el avión del vuelo 93 de United, en un hecho en el que perecieron 40 pasajeros y tripulantes, poco después de que diera inicio en Nueva York el ataque terrorista coordinado.

Panetta destacó que numerosos dirigentes de al-Qaida, entre ellos Osama bin Laden, fueron capturados o aniquilados en los últimos meses. Dijo que la naturaleza de la amenaza terrorista ha evolucionado al punto que los "nódulos" de al-Qaida afuera de Afganistán y Pakistán constituyen ahora el mayor peligroso.

"Yemen ha subido al primer lugar de la lista", dijo.

Con su visita a Nueva York, Panetta conoció el monumento, el cual tiene unas cascadas artificiales de nueve metros que rodean las piscinas reflejantes de poco menos de media hectárea ubicadas en el terreno donde existieron las Torres Gemelas. El agua representa lágrimas que caen.

Panetta visitó también el interior de la entrada al museo, que continúa en construcción. Le fue mostrado el "Arbol de los sobrevivientes", un peral sin fruto que fue rescatado del lugar donde solía estar el Centro de Comercio Mundial. El árbol se ubica en medio de robles blancos, cerca de la piscina que se ubica donde existió la Torre Sur.

El martes por la mañana, decenas de trabajadores se ocupaban de los detalles finales del monumento, donde plantaban hiedra. Tierra cubría los alrededores de los 225 robles blancos que rodean las piscinas reflejantes.

Casi 3.000 personas perecieron en los ataques del 11 de septiembre, entre ellas 184 en el Pentágono. Los nombres de cada víctima mortal de los ataques, incluidas las del Pentágono y Shanksville, están inscritos en placas de bronce colocadas en el perímetro de las piscinas donde se encontraban las Torres Gemelas.