Más de 1.000 casas han sido destruidas por al menos 57 incendios forestales en la reseca Texas, la mayoría de ellas arrasadas por un fuego devastador cerca de Austin, que el martes seguía fuera de control, dijeron los funcionarios.

En una conferencia de prensa cerca de una de las zonas devastadas por el fuego, el gobernador de Texas Rick Perry dijo que se han quemado más de 40.600 hectáreas (100.000 acres) en el estado, afectado por una sequía.

El Servicio Forestal de Texas dijo que unas 600 de las casas incendiadas estaban en el condado de Bastrop, a unos 40 kilómetros (25 millas) de Austin, la capital del estado.

La agencia dijo que el incendio seguía avanzando incontenible el martes. Fue el fuego más destructivo del año para un estado que ha visto quemarse más de 1,2 millones de hectáreas (3 millones de acres), dijo el director estatal para manejo de emergencias, Nim Kidd.

Se espera que el número de viviendas destruidas siga subiendo a medida que los funcionarios evalúan las zonas más afectadas, agregó Kidd.

Perry, quien interrumpió su campaña por la nominación presidencial republicana, recorrió una de las zonas devastadas por el fuego el martes por la mañana.

Se pronosticaron vientos más tranquilos el martes, lo que ayudará a los bomberos en la lucha contra los incendios, que estallaron cuando los fuertes vientos alimentados por la tormenta tropical Lee soplaron sobre Texas durante el fin de semana, alargado por el festivo nacional del Día del Trabajo, el lunes.

La portavoz del Servicio Forestal de Texas, Victoria Koenig, dijo que era demasiado pronto para determinar cuánto se avanzó durante la noche para combatir el fuego en el condado de Bastrop. La agencia dijo que el fuego ha crecido hasta alcanzar 12.140 hectáreas (30.000 acres).

Al menos 5.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares en el condado de Bastrop y cerca de 400 acudieron a refugios de emergencia, informaron fuentes oficiales el lunes. Las actividades escolares y otras relacionadas fueron canceladas el martes.