Más de la mitad de las personas sentenciadas a cumplir penas en cárceles federales son hispanos, de acuerdo con un reporte gubernamental difundido el martes, una cifra que se elevó en parte por infracciones de tipo migratorio.

Los hispanos ya superaban a los demás grupos étnicos en número de personas enviadas a prisión por cometer delitos del orden federal.

Los hispanos alcanzaron un nuevo número histórico por primera vez este año al representar la mayoría de los infractores federales en los primeros nueve meses del año fiscal 2011, de acuerdo con la Comisión de Sentencias de Estados Unidos.

Los hispanos representaron 50,3% de las personas sentenciadas en ese periodo; los negros, 19,7%, y los norteamericanos blancos, 26,4%.

En comparación, los hispanos representaban el año pasado 16% de la población total de Estados Unidos.

Las sentencias por delitos migratorios, que van desde cruce ilegal hasta contrabando de personas, representaron la mayoría del incremento en el número de hispanos enviados a prisión en la última década.

El cambio demográfico en cuanto a quiénes son enviados a prisiones federales ya propició un debate entre los comisionados y expertos que estudian el impacto de audiencias expeditas a lo largo de la frontera.

"Las estadísticas como estas deben empezar a atraer la atención hacia las políticas migratorias de este país y hacia lo que estamos haciendo, si este es uno de los resultados", dijo Deborah Denno, experta en disparidades raciales en el sistema de justicia criminal y profesora de la escuela de leyes de la Universidad de Fordham.

"Las implicaciones para los hispanos son enormes si uno piensa en el número de familias afectadas al tener recluido a su sostén económico por lo que, la mayoría de las veces, podría considerarse un delito no violento", agregó.