El exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani abogó hoy por que EE.UU. mantenga su presencia militar y de inteligencia en Oriente Medio hasta que desaparezca la amenaza terrorista y consideró un "error" poner fecha a la salida de Afganistán.

"Tenemos que permanecer en Oriente Medio hasta que una cantidad significativa de personas de esta región dejen de planear cómo matar estadounidenses", dijo hoy el republicano en una rueda de prensa en el Club Nacional de Prensa de Washington con motivo del décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que él vivió como alcalde de Nueva York.

Giuliani, conocido tras los ataques como el "alcalde de América", defendió hoy que las ofensivas de EE.UU. en Afganistán e Irak han sido clave para evitar nuevos atentados durante estos diez años y consideró un "error" poner fecha al fin de las contiendas.

"Decir cuándo planeamos retirarnos es lo más peligroso que podemos hacer. Así no se puede ganar una guerra, porque desmoralizamos y presionamos a nuestras tropas", esgrimió Giuliani, para quien la ofensiva en Afganistán "puede acabar mañana o dentro de seis años, cuando la amenaza terrorista desaparezca".

"Hay impaciencia respecto a las guerras de Irak y Afganistán, pero debemos explicar a los ciudadanos que tenemos que estar presentes allí hasta que acabe la amenaza. No hay que olvidar que junto al despliegue militar también hay un despliegue de inteligencia fundamental para evitar nuevos ataques", añadió.

El exalcalde, que en los últimos meses ha insinuado que podría volver a presentar su candidatura a las elecciones presidenciales de 2012, compareció hoy para analizar la seguridad en EE.UU. tras los ataques de 2001 pero no pudo evitar acabar hablando de los próximos comicios.

"Creo que sería difícil que mi partido me nominase como candidato a la Casa Blanca, pero si nos veo desesperados quizás me presente", dijo Giuliani, quien en 2008 vio frustradas sus aspiraciones presidenciales en las primarias del Partido Republicano en Florida, donde perdió frente a John McCain.

En su opinión, el presidente de EE.UU., Barack Obama, perdería los comicios si se celebrasen a día de hoy, porque, a su juicio, "los estadounidenses están hartos de los resultados de la situación económica actual".

"Obama tiene el jueves, en el discurso que pronunciará en el Congreso sobre el empleo, su última oportunidad de mostrarse moderado. De lo contrario, si continúa con esas ideas poco realistas sobre la economía, puede perder las elecciones", esgrimió.

Por otra parte, Giuliani, que ganó el reconocimiento de todo el país por su liderazgo tras los ataques, hizo hincapié en que el 11 de septiembre de 2011 "todavía no es parte de la historia de EE.UU., sino de su presente".

"Mi mayor temor es que la gente piense que, ya en el décimo aniversario de los ataques, esto se ha acabado. Y no es así. Pearl Harbor sí forma parte ya de nuestra historia, pero el 11 de septiembre es nuestro presente, y lo será mientras nuestros enemigos lo sigan siendo", explicó.

El exalcalde de Nueva York consideró que, aunque la ciudad sigue siendo un objetivo importante para los terroristas, sus residentes han sido un ejemplo de la capacidad de recuperación de EE.UU., por lo que celebró que, diez años después de los peores ataques de su historia, la mayor ciudad del país tenga hoy "más habitantes, más turismo, y una economía más diversa que entonces".