Roger Federer se clasificó para los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos tras arrollar al argentino Juan Mónaco por 6-1, 6-2 y 6-0, en 1 hora y 23 minutos de juego, en un espectacular partido del pentacampeón del torneo.

El tenista suizo comenzó su partido casi en la medianoche y salió dispuesto a acabar por la vía rápida para no acabar a una hora más intempestiva todavía.

Federer fue un tren expreso que pasó por encima del último superviviente del tenis sudamericano en el torneo. Mónaco poco pudo hacer ante la avalancha de tenis que se le vino encima, y es que el jugador helvético acabó el encuentro con 42 golpes ganadores por tan solo 4 del argentino.

El suizo comenzó el partido enchufadísimo y fue un vendaval que se llevó por delante a Mónaco. Espectacular con su servicio, no concedió una sola bola de rotura al jugador sudamericano. El número 3 del mundo hizo lo que quiso con su rival. La derecha le funcionó a la perfección y le metió al partido un ritmo vertiginoso.

Mónaco, totalmente superado, fue un espectador más en la Arthur Ashe ante la exhibición de Federer, que destiló un tenis de muchos quilates para lanzar un serio aviso a su próximo adversario, el francés Jo Wilfred Tsonga, a quien le tiene muchas ganas tras haber perdido en sus dos últimos enfrentamientos este año.

Precisamente el jugador galo fue quien le apeó del anterior torneo de Grand Slam, Wimbledon, donde también se vieron las caras en los cuartos de final.

"Ante Tsonga espero jugar tan bien porque es un jugador top", señaló a pie de pista un sonriente Federer al concluir el partido, quien aseguró: "esta noche me sentí genial".