Cinco españoles y dos brasileños fueron detenidos por estafar a una veintena de inmigrantes a los que vendían contratos falsos para regularizar su situación, informó el martes la policía.

El grupo ofrecía contratos de empleado doméstico, que nunca llegaban a realizarse, previo pago de sumas que rondaban los 700 dólares.

Los extranjeros, todos ellos indocumentados, usaban el falso puesto de trabajo para obtener permisos de residencia en la provincia catalana de Gerona, al noreste del país, dijo la policía en un comunicado.

Además de los siete empleadores, los agentes arrestaron a 18 extranjeros, marroquíes en su mayoría, que admitieron haber pagado hasta 3.530 dólares para regularizarse en España a través de estos contratos.