El actor Colin Firth dijo que estaba muy feliz de hacerse a un lado y tomar un papel de reparto con el fin de tener un personaje "substancial" en "Tinker, Tailor, Soldier, Spy".

"Fue excelente tener algo que era suficientemente substancial como para morderlo, pero que permitiera que otros hicieran el trabajo pesado" dijo el lunes Firth a los periodistas en el Festival de Cine de Venecia. "Simplemente eso fue lo que hice el año pasado y me vino muy bien".

Firth, quien ganó el Oscar al mejor actor por "The King's Speech" y fue nominado al mismo reconocimiento por "A Single Man", interpreta al agente de inteligencia Bill Haydon, un personaje contrastante con la dirección que toma la cinta gracias al personaje principal, el espía retirado George Smiley, interpretado por Gary Oldman.

"Tinker, Tailor, Soldier, Spy", dirigida por Tomas Alfredson, el director sueco de la cinta de vampiros "Let the Right One In" de 2008, es una de las postuladas al "León de Oro", el galardón mas importante en el festival que concluye el sábado.

La interpretación de Alfredson a la novela clásica situada en la guerra fría de John Le Carre se cocina a fuego lento y es un recuento elegante de la historia. Pero está por verse si el público se dejará llevar por un drama de espías con un ritmo sutil que se desarrolla para revelar traición y venganza sin el lado sensual de James Bond o las escenas de acción turbulentas de "Bourne Identity".

"Existe cierta tendencia a subestimar al público", dijo Firth en una conferencia de prensa. "La gente no sólo quiere sensacionalismo, así que tengo la esperanza de que la película tendrá mucho seguimiento".

Al público podría sorprenderle que Firth haya optado por un papel de reparto ante su dominio cinematográfico como el rey Jorge VI en "The King's Speech"; o en "A Single Man" de 2009, en la que interpreta a un homosexual que piensa en el suicidio tras la muerte de su amante. De echo, la segunda película le valió el premio al mejor actor en el festival de Venecia.

La rebuscada actuación de Oldman como Smiley es un referente para esta complicada historia policiaca que se enfoca en los secretos del trabajo en la agencia de inteligencia de elite de Gran Bretaña M16, la cual que necesita encubrir, o demostrar, la existencia de un importante espía soviético.

Londres le da a la película de suspenso un aire refinado en el que los agentes aparecen vestidos con gabardinas tomando té y whisky, envían mensajes en códigos numéricos y roban archivos. Por si eso no fuera suficiente la película viaja a Estambul para algunas escenas clave.