Un tribunal brasileño confirmó el martes la sentencia de un granjero de la Amazonia que fue declarado culpable de ordenar el asesinato de una monja estadounidense y de un activista defensor de la selva.

Una corte del estado de Pará dijo que Regivaldo Galvao debe cumplir su sentencia de 30 años de cárcel.

El año pasado, un jurado declaró culpable a Galvao de ordenar el asesinado de Dorothy Stang en el 2005. Pero luego fue liberado tras una apelación.

El martes, una corte negó esa apelación, aunque la defensa tiene otras rutas abiertas para apelar.

Stang trabajó por tres décadas para conservar la selva y defender los derechos de los habitantes pobres.

Los fiscales dijeron que Galvao y otro terrateniente ordenaron su asesinato porque les impedía apoderarse ilegalmente de una parcela.