Mohamed bin Hammam alegó que la FIFA no lo hubiese suspendido de por vida del fútbol si fuese europeo, al hacer una fuerte acusación de discriminación en una carta dirigida al organismo rector del fútbol mundial.

El qatarí, un ex candidato presidencial que retó a Joseph Blatter, fue hallado culpable en julio de ofrecer sobornos de 40.000 dólares a votantes caribeños.

El comité de ética de la FIFA también investiga a los 16 dirigentes caribeños que aceptaron los sobornos de bin Hammam.

Bin Hammam, todavía presidente de la Confederación Asiática de Fútbol, apeló el castigo y el domingo criticó al subdirector del comité de ética, Petrus Damaseb, un dirigente de Namibia a quien catalogó como un "peón" de Blatter en el caso. También la emprendió contra el secretario general Jerome Valcke.

"Si yo fuese europeo, o si el Caribe fuese parte de Europa, ni Blatter ni Valcke se atreverían a ponernos un dedo encima", escribió Bin Hammam en una carta a Damaseb, divulgada el martes en su página de internet. "Si fuésemos europeos, nunca hubieses tenido la oportunidad de encabezar este comité de ética y masacrar a la gente a diestra y siniestra, como has hecho".

La FIFA rehusó comentar sobre las acusaciones.

Bin Hammam, que ingresó al comité ejecutivo de la FIFA en 1996, es el más alto dirigente del organismo que es hallado culpable de corrupción en los 107 años de historia de la FIFA.

El escándalo detonó cuando Chuck Blazer denunció a Bin Hammam por ofrecer o pagar sobornos en una visita de campaña a Trinidad el 10 y 11 de mayo.

El vicepresidente de la FIFA y ex líder de la CONCACAF, Jack Warner, evitó una sanción de la FIFA al renunciar a todos sus cargos.

Bin Hammam agregó que "nadie en el mundo creerá jamás que Valcke y Blatter están capacitados para combatir cualquier tipo de corrupción".

"Si hablan en serio sobre combatir la corrupción, deberían tener el valor de someterse voluntariamente a investigaciones por las acusaciones que han pesado sobre ellos desde hace años", señaló.