El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo hoy que la actual crisis no forzará a la Unión Europea a caer en un "interminable ciclo de introspección" marcado por las disputas internas.

"El futuro de Europa radica en ajustar sus compromisos y rol en los asuntos mundiales, no en las disputas internas", dijo Barroso en un discurso pronunciado en la Universidad Nacional de Australia, en Camberra.

Barroso apuntó que en el seno de la Unión Europea se trabaja para adoptar un enfoque convincente a medio y largo plazo para resolver los problemas derivados de los presupuestos de sus Estados miembros y la gobernanza en la eurozona.

"El impacto completo de este progreso se notará en los próximos tres años", apuntó el presidente de la Comisión Europea.

Barroso añadió que la básica legitimidad de la Unión Europea que proviene de los Estados miembros, plantea "restricciones políticas y obvias complicaciones para coordinar a 27 naciones".

"No somos un super-Estado y nunca lo seremos. Pero al mismo tiempo somos mucho más que un foro intergubernamental", apuntó durante su intervención.

Barroso señaló que los líderes de la Unión Europea tienen la voluntad política de solucionar de solucionar el problema de la deuda que ha acarreado una crisis en la eurozona.

"Se ha hecho mucho y estamos en el proceso de completar una arquitectura muy compleja. Puedo decir, muy honestamente, que creo que existe una fuerte determinación por parte de los líderes y Estados miembros de apoyar la estabilidad del euro y la eurozona", dijo.

El día anterior Barroso apuntó al inicio de su visita oficial a Australia, que la Unión Europea crecerá de forma modesta pero sin caer en una recesión.

Barroso efectúo estas declaraciones después de que la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, señalara en declaraciones a la revista alemana "Der Spiegel, que el riesgo de que la economía mundial vuelva a entrar en recesión era "inminente".