El ministro francés de Finanzas, François Baroin, consideró adecuado el plan de ajuste que ha puesto en marcha su Gobierno y añadió que si se hiciera uno más duro como los diseñados en Italia o España, tendría un efecto "recesivo".

"Si tuviéramos un plan a la italiana o a la española, sería un plan recesivo que nos arrastraría por un tobogán con aceite", señaló hoy Baroin en una entrevista a la emisora de radio "Europe 1".

Tras negar que haya amenaza de recesión en Francia, insistió en que el paquete de medidas que se va a debatir en el Parlamento francés, que prevé un recorte suplementario del gasto de 1.000 millones de euros este año y de 11.000 millones el próximo, "es un esfuerzo sin precedentes" pero también "adaptado a la situación".

Puntualizó que si no se ha ido tan lejos como en Italia y España es porque esos dos países "no están en la misma situación".

El titular de Finanzas puso el acento en la importancia de aplicar el acuerdo contra la crisis de la cumbre europea del pasado 21 de julio que tenía entre sus principales objetivos "estabilizar Grecia" y en que "tenemos que acelerar el calendario".

Preguntado sobre si Grecia obtendrá el nuevo préstamo después de haber indicado que no podría cumplir con los objetivos que se le habían marcado, el ministro francés recordó el mensaje "fuerte" que se ha dirigido a Atenas.

"Tenemos confianza en el Gobierno griego para declinar ese plan, que es indispensable para condicionar el apoyo que tendrán de los europeos", comentó.

En cuanto al descalabro de las bolsas en las dos últimas sesiones, consideró que "el deterioro de la calificación (de la deuda) estadounidense es un elemento que va más allá de la cuestión simbólica" y afirmó que "en Francia hacemos todo lo posible para proteger nuestro crecimiento, que consideramos convaleciente", pero que al mismo tiempo depende del entorno europeo y mundial.

Baroin se esforzó en remachar su mensaje de que "los bancos franceses son de los más sólidos del mundo" como lo pusieron en evidencia "las pruebas de estrés, que eran de las más duras de las realizadas".

"Los bancos estaban al pie de un obstáculo difícil de superar, y superaron el obstáculo", dijo en referencia a esos exámenes de resistencia llevados a cabo en Europa, cuyos resultados se publicaron el pasado mes de julio.