El ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim, afirmó hoy en Asunción que no le produce "ninguna obsesión" la vigilancia en la frontera con Argentina y Paraguay en la zona conocida como la "Triple Frontera".

Amorim habló con los periodistas a su salida de una audiencia en el Palacio de Gobierno con el jefe de Estado paraguayo, Fernando Lugo, en su primera visita a este país desde que asumió como titular de Defensa el pasado 5 de agosto.

"No tenemos ninguna obsesión con la Triple Frontera (...) tenemos ahí un apoyo cooperativo que se está desarrollando desde hace mucho y que va a continuar", declaró Amorim.

Para Amorim, esa encrucijada entre los tres países es una frontera "muy viva" en la que puede haber "personas que practican ilícitos (delitos)".

En esta región está asentada una importante comunidad de origen árabe dedicada preferentemente al comercio, pero los organismos de seguridad de EE.UU. han alertado en varias ocasiones de que allí operan grupos que financian el terrorismo internacional.

"Son lugares (en los) que siempre uno debe tener atención", apuntó el ministro brasileño.

Amorim explicó que su viaje a Paraguay es parte de la visita de presentación que hace a los países del Mercosur, bloque formado por su país, Argentina, Paraguay y Uruguay.

"Estuve en Argentina, ahora vuelvo a Brasil porque mañana es la fiesta de la Independencia. Después voy a Uruguay", señaló Amorim antes de pasar revista a las relaciones bilaterales en el área de seguridad con su homólogo paraguayo, Catalino Roy.

Amorim comentó que su país está dispuesto a cooperar con el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas paraguayas "como ayudó en el pasado".