Seis personas -dos gendarmes, dos guardias rurales, un policía y una civil- murieron y otras quince resultaron heridas el pasado fin de semana en diversos ataques del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el este y el sudeste de Turquía.

Según informaron hoy los medios turcos, el primer ataque fue la noche del sábado, cuando militantes del PKK sorprendieron a un grupo de gendarmes que patrullaban en una zona rural de la provincia oriental de Tunceli y mataron a dos de ellos.

Esa misma noche, en la provincia de Hakkari, fronteriza con Irak, un grupo de rebeldes kurdos penetró en la aldea de Yesiltas y atacó a varias personas ligadas al cuerpo de la Guardia Rural, formado por kurdos leales al gobierno y, por tanto, vistos como traidores por el PKK.

En el ataque fallecieron dos guardias rurales y otras cuatro personas -un guardia rural y tres civiles- resultaron heridas.

Según la delegación del gobierno en Hakkari, ese mismo comando del PKK lanzó una granada de mano a una obra en la misma zona, que hirió levemente a tres trabajadores.

Tras los ataques de Hakkari y Tunceli, el Ejército turco inició sendas operaciones militares para dar con el paradero de los grupos atacantes.

El mayor atentado se produjo la pasada noche, también en la provincia de Tunceli, cuando militantes del PKK abrieron fuego contra un grupo de policías desarmados que jugaba un partido de fútbol en una pista de la capital provincial.

Víctima de los disparos, fallecieron un comisario y su mujer, que observaba el partido, y otros ocho policías resultaron heridos, tres de ellos graves.

En la operación policial que siguió para dar caza a los atacantes, falleció un supuesto militante del PKK.

Fuentes del norte de Irak citadas por el diario "Milliyet", informaron de que durante el fin de semana aviones turcos volvieron a bombardear las bases del grupo armado kurdo en las montañas Kandil.

Simultáneamente, tropas iraníes atacaron el mismo lugar con fuego de artillería, pues también alberga a la organización hermana del PKK, el Partido de la Vida Libre en el Kurdistán (PJAK), que actúa en la República Islámica.

Tras las elecciones del pasado 12 de junio, que revalidaron un tercer mandato del islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, los ataques del PKK se han intensificado en protesta por la falta de soluciones al conflicto kurdo y las fuerzas de seguridad turcas han sufrido desde entonces más de medio centenar de bajas.