La Policía italiana anunció el lunes la detención de un hombre que confesó haber arrancado dos trozos de mármol de la Fuente del Moro en la romana Plaza Navona y de intentar vandalizar la cercana Fuente de Trevi.

El sospechoso fue detenido durante un patrullaje de rutina cerca de la Plaza Navona el domingo por la noche, al día siguiente de ser vandalizada la fuente, dijeron en una conferencia de prensa mandos de los Carabineros.

Los agentes se fijaron en el individuo porque calzaba las mismas zapatillas playeras blancas durante el ataque, grabado por las cámaras de seguridad emplazadas en el lugar.

El alcalde de Roma, Gianni Alemanno, pidió a la justicia que no haya clemencia para el sospechoso, por considerar que Italia debe proteger su herencia artística mediante un "castigo ejemplar".

Las tomas mostraron cómo el hombre se encaramaba en la Fuente del Moro, en la parte meridional de la Plaza Navona, a primeras horas del sábado y atacaba repetidamente la estatua — uno de los cuatro rostros de grandes dimensiones en el borde de la fuente — con un gran adoquín para marcharse posteriormente.

El daño no fue grande en esta copia del siglo XIX de la original Fuente del Moro, obra del siglo XVI del artista Giacomo della Porta. Bernini agregó la figura central a mediados del siglo XVII.

El lunes comenzaron las labores de restauración para adherir las partes arrancadas. La fuente dañada fue drenada y las piezas rotas limpiadas.

"Hay técnicos de la oficina de la herencia cultural que harán la primera valoración y el coste" de las reparaciones, dijo Dino Gasperini, concejal de Roma encargado de la herencia cultural de la capital. "Hablamos de miles de euros".

El coronel Giuseppe Canio La Gala, de la escuadra del patrimonio artístico de los Carabineros, la Policía paramilitar italiana, dijo que el hombre confesó el ataque en la Plaza Navona y de apedrear horas después la Fuente de Travi, que no fue dañada.