Una hambruna que se extiende por Somalia está matando más de 100 niños cada día, dijo el lunes la Organización de Naciones Unidas, y advirtió que cientos de miles de personas podrían morir en los próximos meses a menos que reciban ayuda urgente.

La inanición está ocurriendo mayormente fuera de la vista de los medios de comunicación del mundo, en áreas del sur de Somalia que están bajo control de insurgentes islamitas violentos.

"Gente hambrienta está esperando sólo la muerte", dijo Nor Anshur, padre de cinco niños que perdió a uno de ellos en la región de Bay, una zona otrora fértil productora de cereales que la ONU declaró el lunes sexta área de Somalia en hambruna. "Hemos visto a hijos de nuestros vecinos y a ancianos morir diariamente por falta de comida", señaló.

Al igual que decenas de miles de somalíes, Anshur abandonó su casa desolada por sequía y realizó el difícil viaje a la capital de Somalia con la esperanza de recibir ayuda. Pero la distribución de alimento es difícil y peligrosa. Incluso en la capital del país, controlada por el gobierno, donde 9.000 efectivos de la Unión Africana tienen el control, es común el robo de camiones cargados con ayuda alimentaria y son frecuentes las balaceras contra centros de distribución.

Las condiciones son aún peores en áreas controladas por la insurgencia islamita, que controla la mayor parte del sur de la nación. Esta ha prohibido a muchas organizaciones de ayuda trabajar en su territorio, donde la hambruna es más grave.

Decenas de miles de somalíes han muerto este año debido a violencia, sequía y hambruna, dijo la ONU.

La hambruna afecta ahora seis áreas, incluidas cuatro en el sur del país y dos asentamientos para gente desplazada internamente.