La recuperación del mariscal estelar de los Colts de Indianápolis, Peyton Manning, comienza a ser un problema para los directivos del equipo cuando faltan sólo tres días para que de comienzo la acción en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Manning ha tenido que ser examinado de nuevo por varios especialistas ante la lentitud que ha mostrado en el proceso de recuperación de la operación de cuello a que fue sometido hace cuatro meses.

Fuentes cercanas al equipo, que señalan los medios de comunicación locales, indican que ya existe la programación de un nuevo procedimiento quirúrgico en el cuello para que Manning pueda tener mayores progresos en su recuperación.

Lo que ya está claro para los Colts es que la vuelta a la acción de su jugador franquicia y estelar es muy incierta y en estos momentos nadie puede garantizar nada en cuanto al tiempo que va a necesitar para la recuperación completa.

Sin haber podido participar en la pretemporada, los Colts tienen ahora como esperanza que Manning pueda durante el transcurso de la competición regular recuperar la mejor forma y ayudarles a ser de nuevo candidatos a luchar por el Super Bowl, que además se va a jugar en su propio campo del Lucas Oil Stadium, el próximo febrero.

Los jugadores de los Colts aseguran que no quieren hablar ahora del Super Bowl porque es algo que está muy lejos y lo importante es recuperar a todos los jugadores de sus lesiones para comenzar de forma positiva la nueva temporada.

La moderación que existe entre los jugadores de los Colts en torno al Super Bowl se da no sólo por la interrogante que existe en torno a Manning sino también porque el equipo, aunque en los últimos años ha sido siempre un candidato al título, sólo lo ha ganado una vez.

Los Colts ganaron siete de los últimos ocho títulos de la División Sur de la Conferencia Americana (AFC) y empatado la marca de la NFL de nueve participaciones consecutivas en la fase final.

A pesar de ser la sede del Super Bowl, lo aficionados han estado debatiendo si los Colts pueden convertirse en el primer equipo de la NFL en disputar un título de liga en su propio campo.

Para tener esa oportunidad antes deberán conocer si la recuperación de Manning va a ser completa y no tendrá secuelas negativas en cuanto a su rendimiento, dado que está teniendo muchos más problemas de los que se esperaba tras la operación.

Por apenas segunda vez en su carrera de 14 temporadas, Manning, quien viene de una temporada de 4.700 yardas por pase y 33 de anotación, no recibió un solo balón centrado en el campo de entrenamiento y no se esperaba que pudiera ver acción en toda la pretemporada, como así ha sucedido.

Ya se habla que las molestias del cuello le puede costar a Manning el que rompa la racha de 227 partidos segudidos disputados, la más larga para un jugador activo de la NFL, y sin su mariscal estelar los Colts tendrían más difícil de llegar al Super Bowl.

Sin embargo, los Colts han sido un equipo que ha demostrado capacidad de superación en cuanto a las lesiones y la pasada temporada la concluyó con 18 jugadores en la lista de lesionados, incluyendo a algunos muy importantes como el tight end Dallas Clark, y de todos modos se coronó en su división.

La capacidad ganadora de los Colts queda reflejada por el hecho de que consiguieron dos victorias más de temporada regular entre 2000 y 2009 (115) que otro equipo en cualquier década de la historia de la NFL.

Ante la ausencia de Manning en la dirección del juego defensivo, Curtis Painter, un veterano de tres temporadas que ha completado sólo ocho pases en la NFL, se perfila como el mariscal de campo que lo reemplace en la titularidad.

Los Colts también ficharon de emergencia al veterano de 38 años de edad, Kerry Collins, recibido en Indianápolis con poca cordialidad por los comentarios escépticos de Reggie Wayne, el gran receptor autor de 111 atrapadas y 1.355 yardas en 2010.

Además de la incógnita sobre el futuro de Manning, los Colts también están preocupados por la falta de preparación que ha tenido el receptor abierto Austin Collie debido a que ha estado de baja por una lesión de rodilla.

El también receptor Anthony González, quien no pudo jugar la mayor parte de las dos últimas temporadas, ha sido afectado por una dolencia en el muslo.

Mientras que los Colts están trabajando en la reconstrucción su línea ofensiva después de utilizar sus primeras dos selecciones del sorteo universitario para obtener a los tackles Anthony Castonzo y Ben Ijalana.

El objetivo es reforzar un ataque por carrera que no ha rebasado el promedio de 4,0 yardas por intento desde la temporada de 2006, única que dejó el título de Super Bowl para los Colts, además de reforzar la protección a Manning, que en el 2010 fue capturado atrás sólo 16 veces.

El apartado defensivo, los Colts han puesto especial interés en la línea en la que destacan la presencia de los alas defensivas Dwight Freeney y Robert Mathis, quienes se combinaron para 21 capturas de mariscal la campaña pasada.

Dentro del perímetro se destaca el profundo y líder tacleador en 2010, Antoine Bethea. La unidad, en general, viene de una temporada mediocre en la que sólo acabó por encima de 12 equipos.