El presidente de Italia solicitó a la clase gobernante del país que atienda lo que él describió como las señales "alarmantes" del agravamiento de la crisis financiera y les pidió que adopten con urgencia las medidas de austeridad.

El llamado del presidente Giorgio Napolitano al gobierno y el parlamento tuvo lugar después de que se ampliara el lunes por la noche el diferencial entre las tasas de interés que se aplican a la deuda italiana y las tasas de referencia en Alemania.

Las tensiones se han incrementado en la nación tras la convocatoria a efectuar una huelga general en protesta por las reducciones al gasto de gobierno y por los nuevos impuestos, todo por un total de 45.500 millones de euros (68.000 millones de dólares) que los sindicatos aseguran no fomentan la creación de empleos.

Los trabajadores de los ferrocarriles, autobuses, tranvías y metro convocaron para el martes a una huelga de ocho horas.

Alitalia dijo que la huelga en el sector del transporte aéreo la obligará a reducir su número de vuelos nacionales, aunque mantendrá sin variación los vuelos intercontinentales.