Un político que durante años fue hecho rehén por las FARC denunció el lunes haber sido víctima de un atentado cuando realizaba una actividad política en Cali, pero la policía de esa ciudad dijo que el hecho fue una coincidencia y que no hubo ataque.

El político y ex secuestrado Sigifredo López explicó en diálogo telefónico que hacia las 18.30 horas del domingo (2330 GMT) se encontraba en un barrio popular de Cali,300 kilómetros al suroeste de Bogotá, distribuyendo a pobladores sus planes si gana la alcaldía de la ciudad, cuando se produjo el presunto ataque.

"Le entrego el programa a una señora, avanzo dos o tres pasos, cuando escucho unos gritos de la señora. Volvemos la mirada, vemos que la señora está herida (por un bala) en un hombro y un escolta que está conmigo le presta los primeros auxilios", relató López, un abogado de 47 años que estuvo en poder de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante casi siete años.

"Lo que me hace concluir que fue un atentado... y que el disparo estaba dirigido contra mí, es porque en el lugar había más de 1.000 ciudadanos y el disparo fue dirigido al tumulto donde estaba Sigifredo López", agregó el candidato del Partido Liberal.

"Si yo no me hubiera movido esos dos o tres pasos, pues el disparo me hubiera dado a mí", añadió el político, quien advirtió que la mujer que recibió el disparo, que está fuera de peligro.

Pero el coronel Wilson Barón, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali, dijo en la jornada a los reporteros que "no hubo ningún atentado" contra López.

"La circunstancia en que se presentó un disparo en el sector (donde se adelantaba el evento político)... fue coincidencial", sostuvo.

El oficial de la Policía insistió en que "se descarta" el ataque y que lo que sucedió en el lugar "fue una bala perdida" con un arma de bajo calibre.

López informó que tras el incidente, su esquema de seguridad fue reforzado. No formuló ninguna hipótesis sobre los eventuales autores del atentado.

El 11 de abril de 2002, un comando de las FARC se tomó la Asamblea del departamento de Valle del Cauca, en Cali, y secuestró a 12 de sus diputados, entre ellos a López.

A finales de junio de 2007, las FARC anunciaron que 11 de los 12 diputados habían muerto "en confusos hechos". Sólo López logró seguir con vida.

En febrero de 2009, gracias a gestiones de la ex senadora Piedad Córdoba, las FARC liberaron a López, quien poco después de su regreso a la libertad explicó que salvó su vida porque se encontraba castigado por los guerrilleros en un sitio diferente a donde fueron masacrados los diputados.

Gilberto Toro, director de la Federación Colombiana de Municipios, dijo en diálogo telefónico que en los últimos meses, y de cara a los comicios del 30 de octubre, en el país han sido asesinados seis candidatos a alcaldías y 10 a concejos municipales.

Eso sin contar, advirtió Toro, con los atentados de que han sido víctimas muchos aspirantes.

En los comicios del 30 de octubre serán elegidos por voto popular, entre otros, gobernadores, alcaldes y concejales.