El gobierno entregó el lunes una propuesta de trabajo a los líderes estudiantiles para acercar posiciones con los jóvenes que demandan cambios drásticos en el sistema de enseñanza, aunque persisten serias diferencias entre las partes.

Aunque iniciaron el sábado un contacto directo con el gobierno, los estudiantes advirtieron que seguirán movilizados y planificaban un paro nacional para el jueves próximo, pero lo suspendieron ante la conmoción que afecta al país por la muerte de 21 personas en un accidente aéreo, incluido al animador más famoso de la televisión local, Felipe Camiroaga.

"El escenario de conmoción (que vive el país) imposibilita que nosotros podamos convocar a grandes manifestaciones", declaró la vocera universitaria Camila Vallejo, a la salida del Ministerio de Educación, donde recibió el calendario de trabajo.

El cronograma fue prometido al término de un encuentro entre el presidente Sebastián Piñera y los dirigentes universitarios, secundarios, rectores y maestros. Durante más de tres horas los estudiantes expusieron sus 12 demandas y el mandatario les indicó cuáles son los puntos que comparte.

En lo que coinciden plenamente los estudiantes y el gobierno es en que la enseñanza chilena es deficiente y cara.

El calendario entregado por el ministro de Educación, Felipe Bulnes, incluye crear tres mesas de trabajo, que analizarían en semanas sucesivas, entre el 12 y el 30 de septiembre, el problema del financiamiento universitario, la desmunicipalización de la enseñanza básica y secundaria y al último, el tema más difícil, el del lucro y del financiamiento compartido.

El documento entregado a los estudiantes señala que busca "abrir un espacio de diálogo directo con actores universitarios, secundarios y profesores en torno a las orientaciones y características de cada una de las iniciativas".

"Estamos muy expectantes por empezar a trabajar y construir soluciones porque tenemos varios puntos de coincidencias que son bases sólidas. Y en los otros tenemos que abrir espacios para acercar posturas", declaró Bulnes.

Entrevistado en el programa televisivo "Tolerancia Cero", el domingo por la noche, Piñera aseguró que "de los 12 puntos — de acuerdo a nuestros balances — hay nueve puntos en los que tenemos pleno acuerdo".

Empero, según una minuta elaborada por los estudiantes, los puntos de coincidencia o acercamiento sólo son seis.

La confederación de presidentes de las 25 universidades estatales se reunirá a mediados de semana para decidir si acepta el mecanismo de trabajo para abordar los problemas que afectan al sistema de enseñanza chileno.

Del resultado de las mesas de trabajo depende el fin de la crisis estudiantil que puso en jaque al gobierno de Piñera, quien desde el inicio de la movilización hace más de tres meses, bajó su aprobación a entre un 26 y 27%, según coincidentes encuestas.

Los secundarios exigen que la tutela de los colegios retorne al Ministerio de Educación, pase escolar gratuito todo el año en el transporte público y educación gratuita.

Los universitarios demandan mayor presupuesto permanente para los planteles de educación superior — el gobierno ofreció 4.000 millones de dólares adicionales en forma gradual — mejoras radicales en la calidad de la enseñanza, eliminación de la banca privada en el financiamiento de la educación, y fin del lucro en las universidades privadas que reciben aportes estatales.

El gobierno no comparte el fin del lucro, sólo está dispuesto a fiscalizarlo.