Brasil intensificó este año la lucha contra la malaria en la región de la Amazonia, luego de que en 2010 tuvo un incremento alarmante de casos en el bosque húmedo, informó el lunes el gobierno.

El secretario de Vigilancia en Salud, Jarbas Barbosa, admitió que en 2010 "perdimos la batalla contra la malaria", que llegó a infectar a 330.000 personas y causó 72 muertes.

La cifra refleja un incremento de 8% desde el año anterior en el número de afectados por ese mal. El número de víctimas fatales también se incrementó desde 2009, cuando se registraron 69 muertes.

La malaria, transmitida por la hembra del mosquito anopheles, tiene una incidencia elevada en la Amazonia por la humedad de la zona boscosa, que registra 99% de los casos en Brasil. Ese país es responsable de 60% de los casos de malaria en las Américas, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Ante el repunte, Brasil lanzó un proyecto para expandir el acceso a las medidas de prevención y control de la malaria en las poblaciones vulnerables de la malaria, con acciones que incluyen aumentar la vigilancia epidemiológica, apoyar el combate al mosquito transmisor y la distribución de mosquiteros entre las poblaciones expuestas al insecto transmisor.

El plan contempló también la coordinación con autoridades de países como Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela, que comparten la frontera con Brasil en el bosque húmedo de la Amazonia.

El ministro de Salud, Alexandre Padilha, indicó que el esfuerzo se reflejó en una caída en la incidencia de la malaria en los primeros seis meses de este año.

En el primer semestre de 2011 se registraron 10.137 casos del mal, una baja de 45% desde el mismo período de 2010 cuando se registraron 18.615 casos.

"Los datos positivos son el resultado de una acción integrada que incluye la intensificación de acciones de rutina para el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno de los pacientes", explicó Padilha.

El ministerio puso en marcha el lunes una campaña de comunicación para movilizar a las comunidades en 47 municipios considerados más vulnerables, donde se pretenden distribuir 1,1 millón de mosquiteros impregnados de un insecticida de larga duración, que ha ayudado a combatir la enfermedad.

La malaria, una enfermedad infecciosa, provoca en su fase inicial dolores de cabeza y cuerpo, debilidad, fiebre alta y escalofríos, pero si no se trata puede avanzar a una versión maligna que causa desmayos, convulsiones y llevar a la muerte del enfermo.

Aún así, si es detectada a tiempo puede ser curada fácilmente con medicamentos que en Brasil son distribuidos en forma gratuita.