El primer encuentro entre el Gobierno de Evo Morales y las etnias bolivianas que se oponen a la construcción de una ruta que atravesará un parque nacional concluyó hoy sin resultados después de tres días, y los indígenas anunciaron que reanudarán la marcha hacia La Paz en contra del proyecto vial.

Los cuatro ministros que Morales designó para intentar frenar la marcha que realizan los grupos étnicos entre la Amazonía y La Paz les ofrecieron hoy elaborar conjuntamente una alternativa que no afectará al Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) y consultarles sobre el proyecto, como exigen las normas.

En contacto telefónico con Efe, el presidente del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), Fernando Vargas, señaló que las etnias "están de acuerdo" con esas propuestas, pero exigieron "una ley que las respalde".

"Si ellos proponen una alternativa que no afecte al Tipnis, debe ser mediante ley. Sólo así puede ser garantizada la propuesta, porque los convenios no se cumplen", afirmó el dirigente, quien agregó que la marcha se reanudará este martes.

Los indígenas desconfían del Gobierno porque Morales y otras autoridades han afirmado en los últimos días que la ruta debe atravesar por el parque porque técnicamente no hay alternativa.

La marcha partió el 15 de agosto de la ciudad amazónica de Trinidad (noreste) y llegó el jueves al pueblo de San Borja tras recorrer unos 230 de los más de 500 kilómetros que pretende cubrir hasta La Paz.

Las etnias y grupos ecologistas temen que la carretera ocasione daños ambientales al Tipnis y promueva la invasión de productores de hoja de coca.

El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, que estuvo reunido con los indígenas, lamentó esta "ruptura tácita" del diálogo al afirmar que "hay componentes políticos" en la marcha, aunque dijo que se insistirá para reanudar las conversaciones.

También deslindó responsabilidad de las movilizaciones anunciadas por campesinos y colonos afines al Ejecutivo, quienes han amenazado con bloquear rutas en el norte de La Paz para impedir la llegada de la marcha a la sede de Gobierno.