Uruguay removió al jefe de su contingente naval en Haití e inició el proceso para repatriar a cinco efectivos de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas en ese país que son investigados por la presunta agresión sexual a un joven de 18 años, hecho capturado por una cámara de teléfono celular y dado a conocer por internet, se informó el domingo.

El "Comandante en Jefe de la Armada cesó en el cargo al Capitán de Navío, Jefe del Contingente Naval desplegado en Haití, quien será relevado en el día de la fecha por un Oficial de igual jerarquía", y además "convocó en Haití a un Consejo de Disciplina Militar... (e) inició el proceso de repatriación de todos los involucrados, trámite que se realiza ante la Organización de Naciones Unidas", indicaron las autoridades de la Marina uruguaya a través de un comunicado.

El vídeo muestra a un joven negro acostado sobre un colchón boca abajo con los pantalones a medio bajar siendo sujetado por al menos dos soldados que pertenecerían a la Armada uruguaya.

El martes el ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, concurrirá al Congreso a informar sobre las investigaciones.

El vocero de la Armada, Sergio Bique, dijo al diario El País que ya se inició el proceso de "repatriación" de los cinco efectivos involucrados y que los implicados permanecerán en Haití, aunque incomunicados entre sí, hasta tanto la ONU habilite su regreso a Uruguay.

El viernes viajó a Haití el asesor letrado del Comando de la Armada, Pablo Baeza, quien instruirá una investigación administrativa para darle a los involucrados "las garantías del debido proceso y complementar detalles de las investigaciones que ya están en curso por orden de la ONU", dijo Bique.

Tras lo que determine la investigación administrativa, la Armada resolverá si presenta una denuncia penal contra los efectivos.

A su vez, por orden del comandante de la Armada, Alberto Caramés, se conformó un Consejo de Disciplina Militar que deberá recomendar las causas de la baja "en caso de que se determine la responsabilidad de los implicados", señaló el vocero naval.

Bique indicó que la directiva de Caramés es "aplicar máximas penas previstas en los códigos de reglamento, que incluyen la baja deshonrosa de los cuadros de la Armada, incluso la pérdida de derechos jubilatorios".

Señaló que el episodio "afecta la imagen" de la misión en Haití, donde Uruguay tiene 900 efectivos.

Agregó que la ONU en su investigación preliminar concluyó que "no se visualiza un intento de violación debido a la actitud de los tripulantes, que estaban todos vestidos".

"Es una broma de mal gusto, en mal momento y mal lugar", sostuvo Bique.

Sin embargo, el organismo internacional determinó que hubo una violación al Código de la ONU "al permitir el ingreso de un habitante local a la unidad" militar.

Bique dijo que si bien desconoce el resultado de la investigación preliminar de la Armada, ésta "alimenta" la realizada por la ONU, por lo que estimó que concluyó en el mismo sentido.

La ONU pidió también que las autoridades uruguayas realicen una investigación por su cuenta.

La misión de paz de la ONU ha estado en Haití desde 2004, cuando el entonces presidente Jean-Bertrand Aristide fue derrocado durante una revuelta.