Un año después de regresar a la competición tras cumplir dos años de sanción por dopaje, la rusa Tatyana Lysenko ha conquistado el título mundial de martillo con una marca de 77,13, relegando al segundo puesto a la plusmarquista mundial, la alemana Bettyu Heidler (76,06).

La final de jabalina ofrecía a Heidler, que el mayo batió en Halle el récord mundial con 79,42, la ocasión de tomarse el desquite de su derrota en el Mundial anterior frente a la polaca Anita Wlodarczyk, que desairó a la alemana antes sus paisanos.

Desde entonces Heidler, que ya fue campeona mundial en 2007, ha progresado hasta convertirse en la número uno del mundo, las dos últimas temporadas.

Pero el concurso discurrió por un guión imprevisto. Lysenko lanzó 77,09 en la segunda ronda, poniendo el oro a muy alto precio, y la china Wenxiu Zhang abrió con un tiro de 75,03 que le ponía también por delante de las favoritas al término de tres rondas.

En la penúltima ronda Heidler trepó al segundo puesto con 76,06 pero enterró todas sus esperanzas con un nulo en el último intento.

La cubana Yipsi Moreno, campeona del mundo en 2001 y 2003, terminó cuarta con 74,48, por detrás de la Wenxiu Zhang.