Una segunda prueba del VIH realizada a un actor que había dado positivo en la primera resultó negativa, por lo que la industria de la pornografía en Los Ángeles podrá retomar los rodajes tras la paralización temporal a la que obligó este caso, informó hoy la asociación de entretenimiento para adultos FSC.

No obstante, el sector "continuará siendo cauteloso mientras tratamos de concretar las razones de lo que ahora parece haber sido un resultado de falso positivo en una prueba anterior", explicó Diane Duke, directora ejecutiva de la Free Speech Coalition (FSC), en un comunicado enviado a Efe.

"Después de discutirlo con nuestro experto médico, él ha considerado que sería apropiado reanudar la producción y centrarse en aquellos que habían trabajado" con el actor afectado y que ya están recibiendo atención médica, precisó Duke.

La FSC tuvo conocimiento del positivo del actor el pasado sábado e informó de ello a las compañías de producción el lunes. Todas ellas, incluidas Hustler Video y Evil Angel -las mayores del sector-, se mostraron de acuerdo con el cierre temporal.

La compañía de Duke notificó la situación a todos aquellos intérpretes que grabaron con el actor que dio positivo en la prueba del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), cuya identidad no se ha divulgado.

"Las prácticas de autoregulación de la industria están vivas y funcionan", concluyó Duke en el comunicado.

El área de Los Ángeles, en California, es considerada la meca de la industria pornográfica en EEUU, que mueve miles de millones de dólares cada año.

En California los artistas del porno deben someterse a pruebas cada 30 días y mostrar con documentos oficiales que han dado negativo en esos tests antes de rodar cualquier escena, según dictan las reglas de la industria.

Este caso reaviva la polémica sobre la histórica oposición de la industria pornográfica hacia una mayor regulación y al empleo de condones, y apunta directamente a la Fundación de Salud Médica para la Industria de Adultos (AIM), que defiende que las pruebas frecuentes protegen a los actores de contraer el virus del sida.

Más de una veintena de actores resultaron contagiados en los últimos siete años y los rodajes se detuvieron por última vez en 2004, durante cuatro semanas, por temor a un contagio colectivo.