La argentina Jennifer Dahlgren, plusmarquista sudamericana, se clasificó décima en la final de lanzamiento de martillo de los campeonatos del mundo con una marca de 69,72 metros que le cerró el paso a los tres últimos tiros.

Dos días antes, la atleta argentina se había clasificado para el concurso decisivo con un gran registro (72,70), que le obligó a "fabricar nuevos sueños", una vez alcanzado el objetivo que había soñado.

"Los Panamericanos son muy importantes, y voy a competir en ellos", indicó tras la calificación, "pero estas chicas son las mismas que van a estar en los Juegos de Londres el año que viene. Haber estado en la final en este Mundial es igual de prestigioso que en la final olímpica porque son las mismas chicas".