El primer ministro francés, el conservador François Fillon, reprochó a los socialistas de su país que no hagan como sus correligionarios españoles, que han votado la reforma constitucional para instituir la regla del equilibrio presupuestario.

"¿Por qué los socialistas franceses son incapaces de hacer lo que han hecho los socialistas españoles?", se preguntó Fillon tras haber recordado tras aludir al consenso entre los dos grandes partidos de España, el PSOE y el PP, para reformar la constitución adoptando la propuesta lanzada conjuntamente por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y por la canciller alemana, Angela Merkel.

El primer ministro francés, que pronunciaba en Marsella el discurso de clausura de la universidad de verano de su partido, la UMP, insistió en que el Partido Socialista (PS) debe admitir en la Carta Magna la que en Francia se conoce como "regla de oro" para la estabilidad presupuestaria.

Previamente, había puesto el acento en que hay que reflexionar en "la crisis de las deudas soberanas", que a su juicio es "un problema de civilización, de una civilización europea que decidió vivir por encima de sus posibilidades" y que ahora debe cambiar para "ajustarse a sus realidades económicas".

"La deuda deberá estar en el centro de la elección presidencial" que se celebrará en Francia en la primavera del año próximo, afirmó Fillon, y a ese respecto advirtió de que "los franceses deben tener muy en serio las contradicciones del PS sobre la reducción del déficit".

Frente a esa supuesta contradicción, el jefe del Gobierno reiteró su compromiso de reducir el déficit público francés al 3% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2013 y al 2% en 2014.

Igualmente confirmó que van a proceder a un recorte del gasto de 11.000 millones de euros (unos 15.400 millones de dólares) después de haber corregido a la baja las previsiones económicas de Francia.

El pasado viernes Sarkozy había señalado que querría que los políticos franceses tomaran ejemplo de los dos mayores partidos españoles para concertar una reforma constitucional en aras de la estabilidad presupuestaria.

"A mi también me gustaría que en Francia los políticos quisieran más a su país que a sus partidos, quisieran más el interés general que su situación personal", declaró el jefe del Estado.

Por otro lado, el primer ministro lamentó hoy "la relativa indiferencia que ha rodeado el éxito" de la diplomacia y del ejército francés en Libia, que contrasta con "las ruidosas críticas" que hubo al inicio de la operación en marzo.

"Si Nicolas Sarkozy no hubiera tenido la audacia de salvar Bengasi, se habría producido una carnicería y se hubiera burlado el honor de la comunidad internacional".