El estadounidense Christian Taylos, que llegó a Daegu sin medallas internacionales en categoría sénior, destronó al campeón mundial de triple salto, el británico Phillips Idowu, con la mejor marca mundial del año (17,96).

En una final con tres campeones en liza (el sueco Christian Olsson y el portugués Nelson Evora, además de Idowu), saltó la sorpresa con Taylor, que hasta hoy sólo había brillado en los Mundiales juveniles (campeón en 2007).

Desde la retirada del plusmarquista mundial, el británico Jonathan Edwards, el triple salto es una prueba de ránking inestable en la que nadie había sido capaz de revalidar su título mundial.

El británico Phillips Idowu se proponía ser el primero, y la ausencia del líder mundial de la temporada, el francés Teddy Tamgho, lesionado, le ofrecía una buena oportunidad, aunque llegaba con un modesto cuarto lugar en la lista del año con 17,59.

Sin embargo, en la cuarta ronda Taylor rozó la línea de los 18 metros y sentenció la contienda. Idowu, pese a hacer su mejor salto del año (17,77), terminó segundo y otro estadounidense, Will Claye, tercero con 17,50).

El cubano Alexis Copello, bronce en Berlín 2009, había logrado la mejor marca de calificación (17,31), pero en la final se quedó a tres centímetros del podio.