Uno de los grupos periodísticos más importantes de España denunció el domingo que el gobierno de Cuba le retiró la credencial de prensa a su corresponsal en la isla caribeña por presuntamente presentar una "imagen parcial y negativa" de la realidad cubana.

Este hecho es la última de una serie de medidas que ha tomado el gobierno comunista contra periodistas y compañías noticiosas extranjeras.

El periodista Mauricio Vicent, de 47 años, había informado desde Cuba para el diario El País y la red de emisoras de radio Cadena SER — ambas integrantes de Grupo Prisa — durante 20 años. Vicent está casado con una mujer cubana y tiene hijos nacidos en la isla. Al momento, no es claro si la revocación de su acreditación significa que el español tiene que dejar el país, o si sólo queda impedido de reportar desde allá.

El Centro de Prensa Internacional de Cuba decidió "retirarle definitivamente la credencial de trabajo" e informó que no le renovaría la credencial de prensa a Vicent, esencial para poder ejercer su trabajo, pues sin ella éste no puede asistir a ninguna "conferencia de prensa ni actividad institucional", señala El País en una nota publicada en su portal de internet.

Además, el diario indicó que no es la primera vez que el Centro de Prensa Internacional le retira la credencial de trabajo a otros periodistas.

Vicent no respondió varias llamadas hechas el domingo, y el gobierno cubano tampoco había respondido las peticiones de un comentario.

A varios corresponsales de prensa en la isla no se les renovó su acreditación en meses recientes y algunos han tenido que dejar Cuba.

El País indicó que "la cobertura periodística de su corresponsal en La Habana es un ejemplo de profesionalidad, imparcialidad y equilibrio, y está avalada por una larga trayectoria".

"Por todo ello, El País rechaza enérgicamente las acusaciones del régimen cubano y considera que la decisión de retirar la acreditación de Mauricio Vicent es un atentado contra la libertad de expresión e información, además de evidenciar la incapacidad del régimen cubano para comprender el papel de los medios de comunicación, en particular de un medio extranjero", agrega la nota publicada por el periódico.

Los medios estatales cubanos frecuentemente acusan a la prensa extranjera de ser parciales, y la isla ha tenido un inusual cúmulo de fuertes críticas este año. Los medios estatales han acusado a la prensa internacional de malentender los cambios económicos del país porque los ven desde un prisma capitalista.

En febrero, el periódico Granma del Partido Comunista publicó un artículo en el que denunció al diario estadounidense The Wall Street Journal por un editorial que esbozaba paralelos entre Cuba y Egipto, en donde un levantamiento popular forzó la deposición de Hosni Mubarak de la presidencia.

El editorial fue publicado después que los medios cubanos criticaron al canal en español de la cadena CNN por reportar que una manifestación de oposición al régimen se llevaría a cabo en La Habana. La protesta nunca ocurrió.

El proveedor estatal de televisión por cable en la isla retiró CNN en Español de su servicio, el cual se transmitía principalmente a hoteles, compañías extranjeras y diplomáticos en Cuba, aunque no se dio a conocer el motivo de la decisión.

Después, en abril, un canal de televisión estatal acusó al ex jefe del buró de la agencia de noticias Reuters de colaborar para arreglar un encuentro entre un agente encubierto cubano y un diplomático estadounidense que el programa describió como un espía de la CIA. Reuters ha negado vehementemente la acusación.