Al menos 12 personas perdieron la vida en las últimas 24 horas en distintas zonas de Siria mientras las fuerzas del régimen de Bachar al Asad continúan persiguiendo a los manifestantes, señaló hoy a Efe el activista opositor Omar Edelbe.

Edelbe, portavoz de los denominados Comités de Coordinación Local, dijo que aviones caza del ejército sirio están sobrevolando la provincia de Homs, en el centro del país, donde también se han registrado amplias campañas de detenciones y redadas en casas de los opositores.

No obstante, está previsto que los manifestantes vuelvan a salir durante la jornada de hoy a las calles de manera multitudinaria para reclamar la caída del presidente sirio, Bachar al Asad.

Según el Observatorio sirio de Derechos Humanos, una persona de 21 años murió hoy en la misma provincia de Homs a consecuencia de las heridas que sufrió días atrás cuando participaba en una manifestación.

El suceso ocurrió el viernes pasado en la localidad de Telbisa, cuando las fuerzas de seguridad dispararon para reprimir una protesta e hirieron al joven, que se suma a los cerca de 2.500 fallecidos contabilizados por los grupos de derechos humanos desde el estallido de la revuelta en marzo pasado.

En Homs, además, al menos 15 personas resultaron heridas por disparos de las fuerzas del orden mientras que otras 17 fueron detenidas durante una campaña de redadas en diferentes viviendas.

Anoche, el Observatorio informó de la muerte de dos personas: una mujer que fue disparada por las fuerzas de seguridad mientras se desplazaba en automóvil en la provincia norteña de Idleb y un hombre que resultó herido en la provincia de Rif Damasco, en el sur del país.

La agencia de noticias oficial Sana informó sobre la muerte ayer de un policía en un puesto de control en la localidad de Baba Amro, en Homs, a manos de un "grupo terrorista armado", forma que utiliza para denominar a los opositores y justificar la represión de las fuerzas del orden.

Los disturbios se notaron especialmente en Homs, donde a pesar de las amenazas los manifestantes volvieron a pedir la caída de Al Asad en los barrios de Al Hamediya y Al Qusur.

Mientras, en la localidad de Al Zabadani, junto a la capital siria, los opositores quemaron banderas del partido gobernante Baaz y del grupo chií libanés Hizbulá, que apoya al régimen sirio.