Un juez boliviano rechazó hoy una petición de libertad del húngaro Elöd Tóaso y el boliviano-croata Mario Tadic, detenidos hace 28 meses en una prisión de La Paz al estar acusados de un complot contra el presidente Evo Morales.

El juez Ricardo Maldonado, de la Corte de La Paz, anunció en una audiencia que rechaza la petición porque una ley de 2010, que modifica procedimientos penales, permite la reclusión preventiva hasta un máximo de 36 meses si los acusados no tienen sentencia.

Tóaso y Tadic asistieron a la audiencia en la que su abogado, Gerardo Prado, explicó que sus clientes fueron detenidos el 16 de abril de 2009 y debe aplicarse una norma penal anterior que establecía que la reclusión preventiva no puede pasar de 18 meses.

Ambos fueron sobrevivientes de un operativo realizado por un comando que en esa fecha mató, en la ciudad oriental de Santa Cruz, al húngaro-croata-boliviano Eduardo Rózsa, al rumano Arpad Magyarosi y al irlandés Michael Dwyer, presuntos miembros de una banda armada.

Según la fiscalía, los cinco preparaban un complot contra Morales, ejecutaron acciones terroristas y planificaban operaciones separatistas en el rico departamento oriental de Santa Cruz.

La denuncia, que involucró a un total de 39 personas, fue rechazada por opositores y puesta en duda por revelaciones de cables diplomáticos estadounidenses en WikiLeaks que hablan de un montaje del plan contra Morales con el fin de perseguir a la oposición.

El fiscal acusador Marcelo Soza, al término de la audiencia, anunció que el 27 de septiembre se instalará una audiencia final de la primera fase del proceso para luego entrar al juicio oral.

"Tanto el ministerio Público como el querellante (el Estado) tenemos todos los elementos para demostrar que efectivamente en nuestro país hubo una célula terrorista", dijo Soza.

De su parte, Tadic declaró que, por la forma supuestamente irregular en que se llevó el proceso, era de esperarse la decisión tomada por el juez Maldonado, y pidió que de una vez comience el juicio para demostrar la inocencia que proclama.

Varios de los imputados han escapado a Estados Unidos y Brasil con el argumento de que no podrán tener un proceso justo en Bolivia porque acusan al presidente Morales de controlar el poder Judicial.