Una delegación religiosa surcoreana arribó el sábado a Pyongyang para participar en una festividad budista que se observa en ambos lados de esta península dividida.

La oficina de The Associated Press Television News en Pyongyang informó que el grupo llegó a Corea del Norte el sábado, donde efectuará una visita de cinco días.

Debido a las tensiones que hay entre las dos Coreas, los ciudadanos surcoreanos tienen prohibido viajar a Corea del Norte sin permiso gubernamental.

Sin embargo, el gobierno de Seúl autorizó el viaje de un grupo de 37 personas para que asistan al 1.000mo aniversario de una reliquia cultural sagrada para ambas Coreas.

La ceremonia se llevará a cabo en el Templo Pohyon en las montañas ubicadas al noroeste de la capital norcoreana.