La tenista canaria Carla Suárez, que hoy se ha convertido en la primera jugadora española que alcanza los octavos de final del Abierto de Estados Unidos desde el año 2000, calificó de sobresaliente su partido ante Silvia Soler y festejó de esta forma su 23 aniversario.

La española lleva varios días aquejada de unas dolencia estomacal, que hoy le provocaron vómitos en el vestuario antes del partido y apenas le permitieron calentar, se mostró muy satisfecha de su juego pese a estas circunstancias.

"Tácticamente jugué muy bien, me ayudó que los puntos fueran cortos y que Silvia estaba un poco nerviosa. Por mi parte ha sido un partido de 10", señaló.

A pesar de sus problemas estomacales, Carla Suárez señaló que está sacando fuerzas para seguir adelante y no abandonar porque "después de los malos momentos por las lesiones y de estar tanto tiempo alejada de las pistas sacas fuerzas para seguir y disfrutar de esto. Todo se vive más intenso por el miedo a volver a lesionarte".

La española, que hoy cumple 23 años, confesó que tras esta victoria esta noche celebrará su aniversario "con el resto de jugadores españolas y los entrenadores. Mañana descansaré y entrenaré para preparar el partido del lunes".

En ese encuentro de octavos, se enfrentará a la vencedora del partido entre la alemana Andrea Petkovic (10) y la italiana Roberta Vinci (18).

"Andrea lleva un año increíble, pero a Vinci no hay que descartarla porque es capaz de cargarse a las mejores, pero me veo jugando bien, no tengo nada que perder y todo lo que haga es sumar. Así que a disfrutar y esperar que mejore del estómago", señaló.

Cuando se le recordó que es la primera española en once años en alcanzar la cuarta ronda en Nueva York, explicó que "las jugadoras españolas estamos demostrando que todavía estamos ahí, podíamos haber llegado tres a octavos, y esperemos que la gente lo valore y nosotras lo disfrutemos", concluyó.