Se convirtieron en los rostros que todos reconocían en la ciudad de Seattle, los voceros de la franquicia y los dos jugadores con los que los aficionados se identificaron más rápido.

Matt Hasselbeck y Lofa Tatupu fueron como el corazón de los Seahawks. Uno, el quarterback durante la década pasada; el otro, el fiero capitán defensivo. Y aun en plena ola de cambios, estos dos probados veteranos eran una constante. Pero ahora que la temporada 2011 empieza, ambos se han ido.

"Tienes esas relaciones personales y juegas al lado de ellos por tantos años y luego ya no están aquí. Es fuerte", dijo Marcus Trufant, el más longevo Seahawk que queda en la nómina de jugadores.

La segunda temporada de Pete Carroll desde que regresó a la NFL es con un plantel más joven, con gente de mayor tamaño y, posiblemente, más talentosa que la escuadra que con marca de 7-9 ganó la división Oeste de la Conferencia Nacional hace un año, y que logró una de las más grandes sorpresas en la historia de la postemporada.

Pero con todo y eso hay mayores interrogantes que la temporada anterior.

La situación del quarterback es un gran signo de interrogación luego de que Carroll le entregó el puesto de titular a un poco convincente Tarvaris Jackson. Su línea ofensiva incluye a tres titulares que se combinan para sólo 10 juegos de experiencia en la NFL. Y no hubo mayores reparaciones para una defensiva secundaria que fue vapuleada a lo largo de la campaña pasada.

Además, hay poca presencia de gente veterana. Cuando se tomó la decisión de que Hasselbeck no retornaría al equipo, Seattle anotó a Jackson en lo más alto de su lista de prioridades. La atracción vino porque Jackson conocía el sistema que el coordinador ofensivo de los Seahawks, Darrell Bevell, había implementado para él cuando ambos estaban en los Vikings, y también por las habilidades atléticas del quarterback de 28 años de edad para abandonar la bolsa de protección y correr.

Pero la carrera de Jackson ha estado basada en la inconsistencia. Su estadística más reveladora es una marca de 10-11 en ganados y perdidos. Bevell dice que Jackson sólo necesita la oportunidad de jugar de manera regular, pero no hay garantías de largo plazo en su puesto.

Si hay una razón para creer que Jackson puede ser exitoso, es el grupo de jugadores talentosos a su alrededor. Sidney Rice, su wide receiver favorito en Minnesota, se unió al equipo, además de que también está Mike Williams, resucitado en 2010 con 65 pases atrapados para 751 yardas.

Lo discreto del ataque de los Seahawks en 2010 lo refleja el hecho de que Williams tuvo 29 recepciones más que el segundo mejor receptor del equipo. Pensando en eso, Seattle agregó a un tight end de buenas manos al adquirir a Zach Miller, quien alguna vez estuvo en el Pro Bowl cuando militaba en los Raiders.

Marshawn Lynch, cuyo memorable acarreo coronó el inesperado triunfo de 41-36 de Seattle sobre Nueva Orleáns en los playoffs, está con el equipo esta vez desde un principio. Lynch espera ser la solución para un anémico ataque por tierra de la campaña anterior.

Un juego por tierra efectivo le ayudaría mucho a Jackson, quien también dependerá de una remodelada línea ofensiva con los novatos James Carpenter y John Moffitt, además del guard agente libre Robert Gallery, otro ex Raider.

Pero la línea ya fue un tema sensible en la pretemporada al fallar en darle a Jackson suficiente protección, además de una lesión de tobillo del tackle izquierdo Russell Okung. Seattle no anotó puntos en sus primeras nueve series de los juegos de pretemporada.

Con la marcha de Tatupu, David Hawthorne se mueve al centro de la defensa, donde pasó la mayor parte de la temporada 2009 cuando Tatupu estuvo lesionado. El retorno de un saludable Leroy Hill como linebacker exterior hizo posible el reacomodo. Por otra parte, la línea defensiva fue un aspecto primario, al retener los Seahwaks a Brandon Mebane, Raheem Brock y Junior Siavii, y añadir a Alan Branch y Jimmy Wilkerson.

La defensiva secundaria sigue siendo una preocupación. Seattle terminó en la posición 27 en defensa contra el pase hace un año y no hizo movimientos para buscar ayuda inmediata. Los Seahawks son talentosos en la posición de safety con Earl Thomas y Kam Chancellor, pero también son jóvenes.

Este es el grupo con el que Carroll planea salir adelante. El coach dice que no será como la temporada anterior cuando Seattle realizó casi 300 transacciones y movimientos de jugadores para impulsar su creencia de que la competencia es la mejor motivación. Está claro que en 2011 el equipo busca mayor identidad.