El presidente chileno, Sebastián Piñera, alertó hoy de que la corrupción, la desafección política y el populismo amenazan la democracia y abogó por perfeccionar la Carta Democrática Interamericana durante la conmemoración del décimo aniversario de ese documento.

Piñera inauguró este encuentro, que se celebrará hasta mañana en el Congreso chileno, con sede en la ciudad costera de Valparaíso, ante cancilleres y altos funcionarios de los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Antes de iniciar su discurso, el mandatario chileno invitó a los asistentes a guardar un minuto de silencio en recuerdo de los veintiún ocupantes del avión que se estrelló este viernes en el Océano Pacífico cerca del archipiélago Juan Fernández, donde ya han sido hallados cuatro cadáveres.

Piñera resaltó que el sistema democrático "es la regla" en el continente americano y su ausencia, la excepción, y recordó que "los vientos de la democracia ya soplan con una fuerza incontenible en todos los rincones del planeta, incluyendo África y Oriente Medio".

Pero el gobernante alertó de los peligros que amenazan a la democracia, entre los que identificó la corrupción y la falta de transparencia, crecientes niveles de desafección política, la miseria, la ignorancia y el populismo.

Ante esas amenazas propuso algunos "antídotos", como la implementación de sistemas de transparencia y de información activa y pasiva y el impulso a la participación política de los ciudadanos.

El presidente chileno abogó, además, por "posibles perfeccionamientos" de la Carta Democrática Interamericana para fortalecer sus facultades preventivas con el fin de anticiparse a las rupturas del orden democrático.

La Carta Democrática Interamericana fue aprobada el 11 de septiembre de 2001 en una sesión especial de la Asamblea de la OEA celebrada en Lima, el mismo día de los atentados terroristas en Estados Unidos.

Esa fecha coincide también del golpe de Estado que Augusto Pinochet encabezó en Chile en el año 1973.

El instrumento establece que la ruptura del orden democrático o su alteración, que afecte gravemente el orden democrático en un Estado miembro, constituye "un obstáculo insuperable" para la participación de un gobierno en las diversas instancias de la OEA.