La Asamblea Nacional de Panamá aprobó hoy en segundo debate el primer bloque del proyecto de reformas al Código Electoral, incluido el establecimiento de la polémica segunda vuelta electoral, propuesta por el presidente Ricardo Martinelli y uno de los motivos de la ruptura de la alianza de Gobierno.

En una maratoniana sesión que comenzó la noche del viernes y concluyó a primeras horas de la mañana de hoy, la bancada del gobernante partido Cambio Democrático (CD) y un grupo de disidentes del Partido Panameñista (PPa) logró aprobar este primer bloque, que incluyó la segunda vuelta electoral por 42 votos a favor y 12 en contra del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD).

La mayor parte de PPa se retiró del hemiciclo legislativo antes de la votación, dejando solo a los disidentes de este partido en el Parlamento, dijo a la prensa José Luis Varela, diputado de ese colectivo.

El PRD, que tiene 17 diputados, solo asistió a la sesión con 12 legisladores, dijo a Efe Leandro Ávila, diputado de ese partido de oposición.

La insistencia de Martinelli de impulsar la segunda vuelta electoral en Panamá, a la que se oponen los panameñistas, fue una de las causas de la ruptura de la coalición de Gobierno entre el CD y el PPa, que llevó al poder al gobernante en mayo de 2009.

La ruptura de la coalición se precipitó el pasado martes, cuando Martinelli destituyó del cargo de canciller al vicepresidente del país, Juan Carlos Varela, líder del PPa.

Martinelli, un multimillonario de 59 años dueño de la mayor cadena de supermercados del país, atribuyó la destitución de Varela a que descuidó sus funciones de canciller por ejercer también el liderazgo de su partido y aspirar a la Presidencia en las elecciones de 2014, algo para lo que contaba con el apoyo del gobernante.

El mandatario aseguró el pasado jueves que la diferencia de opiniones con Varela sobre el tema de la segunda vuelta electoral propició el fin de la coalición.

Martinelli insistió en que no aspira a la reelección, algo que según la oposición dirige su agenda política, y aseguro que él cree que una segunda vuelta electoral, "donde un presidente gane con más del 50 % de los votos emitidos", dará "legitimidad al Gobierno" y fortalecerá la democracia panameña.

El panameñismo discrepa de esa idea y sus portavoces han dicho que, en última instancia, debería aprobarse mediante una reforma constitucional y no como ley ordinaria, como promueve Martinelli.

La sesión en la Asamblea Nacional se reanudará en próximo lunes con la discusión del segundo y último bloque de reformas electorales, cuyo proyecto fue aprobado el pasado 25 de agosto por la Comisión de Gobierno sin la presencia en la sala de los representantes del PPa.

Aún este proyecto de reformas tiene que pasar por un tercer y último debate en el pleno de la Asamblea Nacional y la sanción del presidente de la república.