Manny Pacquiao prometió borrar cualquier duda acerca de su superioridad sobre el mexicano Juan Manuel Márquez cuando peleen por tercera vez en noviembre.

Márquez y muchos observadores creen que el mexicano ganó los dos combates anteriores, que terminaron en un empate en 2004 y una decisión dividida a favor de Pacquiao en 2008.

Pacquiao, campeón mundial del peso welter y considerado como el mejor púgil del mundo, afirmó el sábado que su retador de 37 años no tiene posibilidades de ganarle cuando se enfrenten el 12 de noviembre en Las Vegas.

"No dejaré que eso pase", dijo Pacquiao. "Tengo que entrenarme duro para esta palea para dar lo mejor de mi y ofrecer un buen espectáculo".

"Esta es la pelea que despejará todas las dudas".

El filipino bromeó que si Márquez no está de acuerdo con el resultado en esta ocasión, "lo retaré a un partido de básquetbol".

Pacquiao y Márquez se presentaron el sábado ante miles de fanáticos en Filipinas para promocionar su pelea.

El promotor del combate, Bob Arum, dijo que el escenario del MGM Grand donde se realizará la pelea está prácticamente vendido en su totalidad, y señaló que espera más de 1,4 millones de compras por el sistema de pague por ver.

Márquez reconoció que Pacquiao presenta un reto más difícil en esta ocasión porque la pelea será en un peso mayor y el filipino desarrolló otros talentos.

"Esta es una pelea distinta, porque él cambió", señaló el mexicano. "Ahora trabaja con ambas manos, ahora usa la derecha".

También destacó que Pacquiao aumentó su velocidad, pero dijo que "me encargaré de eso dentro del cuadrilátero".

"Quiero un triunfo para mis fanáticos en México, para mis fanáticos en todo el mundo, para mis fanáticos aquí en Filipinas", agregó Márquez.