A pesar de que se encontraba a más de 3.000 kilómetros de la frontera, Rick Perry y su historial sobre el tema de inmigración como gobernador de Texas salieron rápidamente a relucir el sábado, en Nueva Hampshire.

Mientras el aspirante a la candidatura republicana a la presidencia se dirigía a cientos de votantes de ese estado en una recepción privada, le preguntaron si apoyaba una valla a lo largo de la frontera con México.

"No, yo no apoyo una valla en la frontera", dijo. "El hecho es que son 1.200 millas (1.931 kilómetros) desde Brownsville hasta El Paso. Dos cosas: ¿Cuánto tiempo creen que haría falta para construir eso? Y después, si se construye un muro de 30 pies (9,14 metros) de El Paso a Brownsville, el negocio de las escaleras de 35 pies (10,67 metros) se vuelve muy rentable".

La respuesta produjo un grito de ira de por lo menos uno de los miembros de la audiencia. Y expuso una distanciamiento en desarrollo con algunos votantes conservadores por cuenta del historial en inmigración de Perry.

Los activistas del movimiento ultraconservador del Tea Party en Texas se han mostrado particularmente molestos por su constante oposición a la valla. Perry también firmó una ley que da a los inmigrantes sin autorización de residencia la oportunidad de pagar las mismas tarifas que se ofrecen a residentes legales del estado en las universidades de Texas.

Y los grupos del Tea Party en Texas enviaron este año una carta abierta a Perry en la que expresaban su decepción por su fracaso para conseguir aprobar un proyecto de ley que habría prohibido las "ciudades santuario", los municipios que protegen a los inmigrantes que ingresaron sin autorización al país.

Perry ha ascendido a los primeros lugares en las encuestas nacionales desde que se unió a la campaña presidencial hace apenas tres semanas. Pero los republicanos de Nueva Hampshire apenas están empezando a conocerlo.

La del sábado es la tercera visita que ha realizado, desde que se unió a la campaña, al estado que alberga la primera votación primaria.

A pesar de tener profundas raíces sureñas y posiciones conservadoras en temas sociales, el nativo de Texas ha señalado que va a competir agresivamente en Nueva Hampshire, donde tanto republicanos como independientes votan en las elecciones primarias.