Los Saints de Nueva Orleáns se ven como que están listos para correr. Ellos esperan que su defensa también esté mejor equipada para detener la carrera.

Para Nueva Orleáns, mejorar en esas áreas al mismo tiempo que mantienen su excepcional ataque por aire y defensa contra el pase, pudiera ser la clave para llegar al Super Bowl por segunda vez en tres temporadas.

"En verdad tenemos un nivel de expectación de ganar campeonatos", dijo el entrenador Sean Payton. "Reconociendo los retos que vienen con eso, ¿cómo podemos mejorar? ¿Cómo hacemos para correr mejor el balón?".

En un intento por contestar a la última de esas preguntas, los Saints enviaron al popular running back Reggie Bush — el primer jugador reclutado por Payton en su gestión como entrenador — a Miami en un cambio, pero la posición parece haber mejorado, en general.

Pierre Thomas, quien lideró a los Saints en yardas por carrera en 2008 y 2009, ha regresado con un contrato de cuatro años. Nueva Orleáns agregó al ganador del trofeo Heisman como mejor jugador universitario, Mark Ingram, seleccionado en la primera ronda del draft, y luego obtuvo al veloz y polifacético Darren Sproles como agente libre.

Chris Ivory, quien corrió para 716 yardas y cinco touchdowns como novato, está por terminar su rehabilitación de un pie fracturado y una hernia deportiva, y se espera que esté de vuelta a tiempo para el primer juego de la temporada, nada menos que en Green Bay el 8 de septiembre.

"Esa es la posición en la que quieres tener mucha profundidad", explicó Payton, refiriéndose a lesiones que marginaron a Bush y Thomas por buena parte de 2010, además de Ivory de cara a la postemporada. "Es una posición difícil, en la que se tiene mucho contacto y desgaste en nuestro deporte hoy en día. Trataremos de poner atención a nuestro repertorio ahí y asegurarnos de mantener saludables a estos hombres".

Frenar la carrera es otra historia.

Bajo el coordinador defensivo Gregg Williams, los Saints acabaron cuartos de la NFL en yardas permitidas por partido. Eso fue en gran parte gracias a su defensa contra el pase, una de las mejores de la NFL. En cambio, su defensa contra la carrera fue la número 16 de la liga y tuvo su momento más bajo cuando Marshawn Lynch se escapó 67 yardas para una anotación que le permitió a Seattle sorprender a Nueva Orleáns en la primera ronda de los playoffs.

Con eso en mente, los Saints respondieron dándole al tackle Sedrick Ellis más ayuda en el interior de la línea defensiva con el fichaje de los agentes libres Shaun Rogers (1,93 m, 159 kg) y Aubrayo Franklin (1,85 m, 144 kg). Nueva Orleáns también utilizó su otra selección de primera ronda para tomar al estelar defensive end de la Universidad de California, Cameron Jordan.

"Nos vamos a ver distintos cuando bajemos del autobús", bromeó el coordinador Williams. "Tienes que hacerte de gente más grande".

Rogers pidió la oportunidad de jugar para los Saints, una franquicia cuya histórica ineptitud quedó en el pasado cuando Payton arribó a la ciudad, llevando al equipo a tres apariciones seguidas de postemporada, incluyendo dos juegos de campeonato de la Conferencia Nacional y un Super Bowl, en sus primeras cinco campañas.

El safety Roman Harper (98 tacleadas, 6 fumbles forzados), el linebacker Jonathan Vilma (105 tacleadas, 5 capturas de quarterback) y el defensive end Will Smith (5.5 capturas) son otros valiosos contribuyentes de la unidad defensiva.

Pero por supuesto habrá menos presión para esta defensa si los Saints siguen haciendo efectiva su reputación como una de las ofensivas de élite de la NFL.

El quarterback Drew Brees, quien lanzó para 4.620 yardas y 33 touchdowns en 2010, cuenta con todos sus talentosos wide receivers, incluyendo Marques Colston (84 recepciones, 1.023 yardas) y Lance Moore (66 recepciones, 8 TDs), y su línea ofensiva luce sólida, incluso con dos nuevos titulares.

Los Saints se llevaron al veterano centro Olin Kreutz, de gran carrera en los Bears, luego de que Jonathan Goodwin se marchara como agente libre, y luego promovieron al veterano Zach Strief como tackle derecho titular.

Brees está particularmente ansioso por utilizar a Sproles, quien con sus apenas 1,68 metros de estatura y 86 kilogramos es una amenaza corriendo o recibiendo el balón. Brees ayudó a reclutarlo para Nueva Orleáns mientras ambos entrenaban juntos en San Diego durante el receso.

"Va a encajar muy bien con este equipo, en este camerino y en este sistema ofensivo", aseguró Brees. "Como veo a nuestro ataque... lo vamos a insertar en la misma manera que lo haríamos con Reggie (Bush), e incluso podremos hacer más cosas".