Mientras la NFL y sus jugadores pasaron la pretemporada negociando y asegurando la paz laboral a costa de un solo partido de exhibición, el cierre patronal podría tener un profundo efecto en la temporada que comienza el jueves, cuando los campeones Packers de Green Bay reciban a los Saints de Nueva Orleáns.

Ambos equipos emergieron del paro patronal sin muchos daños y son dos de los favoritos para representar a la Conferencia Nacional en el juego por el título. Los Saints son un equipo veterano reforzado en la agencia libre y liderado por el quarterback Drew Brees.

Ningún otro equipo acudió a más entrenamientos que los Saints mientras se realizaban las negociaciones.

"Tenemos a muchos jóvenes que avanzaron su crecimiento y ya no se sorprendieron cuando vieron el libro de jugadas", dijo Brees. "Siento que estamos muy unidos".

Green Bay tendrá de regreso a varios jugadores que el año pasado se ausentaron por lesiones, mejorando a un plantel que sin ellos pasó de ser sexto en la siembra a campeón. Entre ellos se encuentran el tight end Jermichael Finley y el running back Ryan Grant, quienes serán de gran ayuda para el Jugador Más Valioso del Super Bowl, Aaron Rodgers.

"La motivación que existe en el vestuario es sorprendente", dijo Finley. "Creo que tenemos a un equipo especial".

Para llegar a la temporada, los 32 equipos se sobrepusieron a un frenético ambiente posterior al nuevo acuerdo laboral, cuando decenas de jugadores libres veteranos fueron asediados por los equipos que buscaban contratarlos en un período muy corto.

Los equipos también se vieron apresurados por firmar a sus novatos: uno de ellos y del que más se espera es la primera selección global, Cam Newton, de los Panthers.

Newton y quizá Blaine Gabbert de los Jaguars ahora deben tratar de emular los éxitos de otros quarterbacks que brillaron en su primer año, como Ben Roethlisberger, Matt Ryan, Joe Flacco y Sam Bradford, quienes ganaron el premio al Novato Ofensivo del Año.

La diferencia es que ellos tuvieron mucho tiempo para prepararse y aprender el libro de jugadas y los quarterbacks novatos no.

"No puedo empezar la temporada pensando que va a ser duro por estar en un equipo perdedor, debo tener mentalidad positiva", dijo Newton.

Quien no abrirá una temporada por primera vez en 20 años es Brett Favre. Otros ausentes son Terrell Owens (sin equipo y lesionado), Carson Palmer (retirado) y Randy Moss (retirado).

La ausencia de Favre le quita un poco de drama al arranque, pero hay otro quarterback que intriga. Peyton Manning fue operado del cuello en mayo y apenas fue activado por los Colts por lo que peligra su racha de 227 aperturas consecutivas, incluyendo playoffs, que es la segunda más larga en la historia de la NFL para un quarterback, detrás de Favre.

Donovan McNabb ahora será titular en Minnesota, Matt Hasselbeck abrirá en Tenesí, Vince Young emigró a Filadelfia para ser suplente de Michael Vick y Kevin Kolb es titular en Arizona.

Otras caras conocidas en nuevos entornos son Reggie Bush en Miami, Chad Ochocinco en Nueva Inglaterra y Nnamdi Asomugha en Filadelfia.

Asomugha fue uno de los beneficiarios del nuevo contrato colectivo al convertirse en uno de más de 450 jugadores que se convirtieron en agentes libres sin restricciones.

Filadelfia, que ya era un equipo sólido, no dudó en contratarlo junto con los defensivos Cullen Jenkins y Jason Babin, el receiver Steve Smith, además del running back Ronnie Brown.

"Haremos todo lo que sea necesario para llegar", dijo el presidente del equipo, Joe Banner sobre las aspiraciones de Super Bowl. "Quiero que los jugadores lo vean así. Aquí las expectativas son altas interna y externamente".

Un lugar complicado para estar en la NFL es donde los entrenadores novatos buscan instalar nuevos sistemas, conocer a sus jugadores y ganar partidos a pesar de que tuvieron poco tiempo para trabajar. Ron Rivera en Carolina quizá tiene el reto más complicado por hacerse cargo del equipo con la peor marca el año pasado.

Tampoco será fácil para Jim Harbaugh en San Francisco, Pat Shurmur en Cleveland, Mike Munchak en Tenesí, Hue Jackson en Oakland, John Fox en Denver, Jason Garrett en Dallas y Leslie Frazier en Minnesota.

Al menos Garrett y Frazier tuvieron un interinato el año pasado.

Sus puestos parecen seguros al menos por una temporada. Los entrenadores que están más presionados para producir resultados en 2011 son Tom Coughlin con los Giants, Jack Del Rio con los Jaguars, Gary Kubiak con los Texans y Tony Sparano con los Dolphins.

Entre los cambios de reglas más destacados está la decisión de mover cinco yardas los kickoffs buscando mayor seguridad para los jugadores. Hasta ahora la medida ha resultado en menos devoluciones.

"No es que busquemos quitar las devoluciones", dijo Ray Anderson, miembro del comité de competición de la liga. "Esa medida se propuso y no tuvo apoyo, entendemos que es una jugada emocionante, pero queremos que sea segura".

Algunos jugadores no están muy de acuerdo.

"Entiendo que la NFL piensa en la seguridad", dijo Leon Washington, de Seattle. "Pero para equipos como el mío, Chicago, Arizona, Cleveland, la posición en el campo es muy importante y esa se gana con equipos especiales. Nos están quitando esa parte del juego".

La NFL también insistió en que seguirá vigilante de los golpes ilegales y que no dudará en suspender a los jugadores recurrentes.

"Quiero dejar muy claro, en cuanto a los jugadores recurrentes que sus actos serán objeto de suspensión. No vamos a dudar en ese aspecto", dijo Anderson.

Después del juego inaugural en el Lambeau Field, la NFL recordará a las víctimas de los ataques terroristas del 2001 en todos sus juegos. Los Giants visitarán a los Redskins, los Jets reciben a los Cowboys y los Steelers enfrentan a los Ravens, equipos de zonas cercanas a las que sufrieron el ataque.

El paro laboral que amenazaba con la suspensión de la temporada acabó pero logró despertar el apetito de los aficionados por el deporte que es el rey en Estados Unidos.