El precio del barril de petróleo de la OPEP cerró la semana rompiendo la tendencia alcista que ha mantenido últimamente, pero colocándose cómodamente por encima de los 110 dólares, al igual que el Brent, de referencia en Europa.

El temor a un recesión, tras publicarse las cifras de empleo en Estados Unidos, que muestran un estancamiento del número de empleados en agosto, ha cobrado fuerza, lo que puede traducirse en un menor consumo de combustible en la primera economía mundial y explicaría el abaratamiento del crudo al cierre de la semana.

Con todo, el barril de la OPEP se pagó el jueves a 111,21 dólares, un 3,34 % más que hace una semana, mientras que el Brent cerró el viernes a 112,33 dólares, con una caída del 1,7 % respecto a la jornada anterior.

A su vez, el WTI, de referencia en EEUU, concluyó ayer a 86,45 dólares, por encima de los 85,37 dólares del viernes pasado.

El diferencial entre el Brent y el WTI, de 27 dólares por barril, es desacostumbrado, según los analistas y puede disminuir si desaparecen la volatilidad e incertidumbre en los mercados producidas por la incógnita sobre la reanudación de la explotación petrolífera en Libia, ahora que el Consejo Nacional de Transición (CNT) parece haberse hecho con parte del control de Trípoli.

Los expertos calculan que la normalización del bombeo en Libia, que antes del conflicto armado interno era de 1,6 millones de barriles diarios (b/d), puede necesitar entre varios meses y dos años, dependiendo de los daños sufridos en las instalaciones.

En concreto, la consultora vienesa JBC cree que el país árabe podría recuperar la producción de varios cientos de miles de b/d hasta finales de este año.

Queda por aclarar qué otros productores del grupo petrolero, además de Arabia Saudí, renunciarán a su bombeo una vez que Libia normalice la producción.

El cumplimiento de las cuotas nacionales asignadas es motivo de continuas controversias en el seno del grupo.

JBC calcula que los doce miembros de la OPEP bombearon en agosto 30,42 millones de b/d, un aumento de 150.000 b/d comparado con junio, siendo el país que más contribuyó a este incremento Arabia, con unos 100.000 b/d.

Este monto podría descender en el cuarto trimestre a 30,3 millones de b/d, frente a los 31,1 millones b/d del tercer trimestre, debido al mayor bombeo de otros productores ajenos a la OPEP, según las previsiones de JBC.

Otro factor de incertidumbre en los mercados es la evacuación de diez plataformas de crudo en el golfo de México en anticipación a la tormenta Katia, lo que supone una pérdida de producción de unos 80.000 b/d o el 5,7 por ciento del suministro de la región.

Además, una posible escalada de la violencia en Oriente Medio, tras publicarse que Israel ha enviado dos barcos de sus fuerzas navales a la frontera con Egipto para responder a una teórica amenaza de militantes islamistas egipcios que prepararían un ataque a Israel ha dado alas a quienes especulan con un nuevo encarecimiento del oro negro.

Por otra parte, esta semana la petrolera rusa Rosneft firmó un acuerdo de prospección petrolífera con el gigante norteamericano ExxonMobil con una inversión conjunta de 3.200 millones de dólares para la explotación marina de crudo en el Ártico y otras zonas del Mar Negro.