El 47,7 % de niños y jóvenes argentinos menores de 18 años reside en condiciones de saneamiento deficitarias, mientras que el 10 % experimentan una "inseguridad alimentaria severa", es decir, "hambre de modo directo", según un estudio difundido hoy por la Universidad Católica Argentina (UCA).

De acuerdo con este informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, correspondiente al cuarto trimestre de 2010, y que se centra en los menores que residen en centros urbanos, el 20 % de los niños y jóvenes tiene alguna de sus necesidades básicas insatisfechas.

Ese 20 % de los menores cumple alguna de las siguientes condiciones: se hallan en situación de hacinamiento (3 o más personas por cuarto), residen en una vivienda precaria o en la que no hay ningún retrete, en su hogar hay niños menores de 12 años que no asisten a la escuela, viven 4 o más personas por cada miembro con empleo, o el cabeza de familia no completó su educación primaria.

En cuanto a las condiciones de saneamiento, el 45,6 % de los menores residen en una vivienda que no tiene acceso a la red de cloacas, el 23,4 % no posee un inodoro con descarga y el 18,6 % no accede a la red de agua corriente, según añade el informe.

El 19,3 % de la niñez urbana reside en viviendas "deficitarias en su construcción" y el 20,8 % vive en condiciones de hacinamiento, mientras que alrededor del 20 % no tiene cobertura de seguridad social alguna.

Por otra parte, el 17,6 % de los niños y jóvenes entre 5 y 17 años realiza algún tipo de trabajo que según el informe "le ubica en situación de vulnerabilidad social".

Finalmente, sólo el 1,4 % de los menores analizados no cursó sus estudios primarios, mientras que 9,1 % de los adolescentes no asistía al nivel secundario.

Los datos del barómetro se refieren a la población infantil urbana y fueron generados a partir de una muestra de 6.400 niños y jóvenes de 3.181 hogares de una veintena de centros urbanos del país.