EE.UU. envió a Libia a detenidos por sospechas de terrorismo para que fueran interrogados en ese país, según documentos hallados en la oficina privada de Musa Kusa, ex mano derecha de Muamar al Gadafi, y a los que ha tenido acceso "The New York Times".

Esos documentos "sugieren" que el Gobierno estadounidense envió a sospechosos de terrorismo "al menos en ocho ocasiones" a Libia para que fueran interrogados allí, publica hoy el diario neoyorquino.

En algunos de esos archivos se habla del arresto de un sospechoso en un "país amigo" y se sugiere que un avión podría ser enviado para recogerlo y trasladarlo a Libia.

Uno de los documentos incluye una lista de 89 preguntas para que los libios se las hagan al sospechoso, según el diario.

En 2003 Libia renunció a su programa de armas de destrucción masiva para reintegrarse en la comunidad internacional y al año siguiente accedió a la convención para la prohibición de este tipo de artefactos.

Desde entonces, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) y las de otros países occidentales comenzaron a cooperar con el régimen de Gadafi y, según esos documentos, esa colaboración fue mucho más estrecha de lo que se creía.

De acuerdo con "The New York Times", los documentos fueron descubiertos este viernes por periodistas y personal de la organización Human Rights Watch en las oficinas privadas de Kusa, exministro de Asuntos Exteriores de Gadafi que huyó al Reino Unido tras la revolución que empezó hace unos meses en Libia.

Los documentos abarcan de 2002 a 2007, pero la mayoría son de finales de 2003 y 2004, cuando Kusa era el jefe de la Organización de Seguridad Externa (el servicio de espionaje libio).

También el periódico británico "The Independent" dice haber tenido acceso a esos archivos, que revelan que las autoridades del Reino Unido facilitaron al régimen libio información sobre opositores, según publica en su edición de hoy.

Además, funcionarios británicos ayudaron a redactar el borrador de un discurso para Gadafi cuando decidió hace unos años abandonar el apoyo a grupos terroristas y colaborar con Occidente.

Otros documentos revelan que EE.UU. y el Reino Unido actuaron en nombre de Libia en las negociaciones de este país con el Organismo Internacional de Energía Atómica.