Raheem Morris sabe cómo capturar la atención de sus jóvenes Buccaneers de Tampa Bay.

Con una especie de lema conocido como "la carrera a las 10 victorias", el entrenador de 34 años de edad condujo a la nómina menos experimentada de la NFL al mayor repunte de un temporada a otra en la historia de la franquicia.

Ahora, Morris dice que no está preocupado de que sus jugadores pudieran perder el enfoque en 2011.

No obstante haber mejorado de tres ganados en 2009 a 10 la campaña pasada, los Buccaneers no pudieron llegar a la postemporada. Morris cree que eso por sí solo es suficiente para mantener a su joven quarterback como Josh Freeman y sus talentosos compañeros motivados en la división Sur de la Conferencia Nacional, la cual promete volver a ser una de las más competitivas de la liga.

"Somos un equipo joven", dijo el entrenador en jefe de menor edad que hay en la liga, cuyo roster incluye a sólo tres jugadores de 30 años de edad o más: el cornerback Ronde Barber, el fullback Earnest Graham y el centro Jeff Faine.

"Tuvimos 10-6 el año pasado y no llegamos a playoffs. Lo que nos garantizará un lugar en playoffs es ganar la división", agregó Morris. "Esa será nuestra meta".

El rápido desarrollo de Freeman en su primera temporada completa como titular fue la clave del giro del año pasado. El tercer quarterback seleccionado en el draft de 2009 detrás de Matthew Stafford y Mark Sánchez completó el 61,4% de sus pases mientras lanzaba para 3.451 yardas, 25 touchdowns y sólo seis pases interceptados.

Freeman, además, dio sus mejores actuaciones en juegos cerrados, llevando al equipo a cinco triunfos en los que vino de atrás en el cuarto periodo.

"Todo gira a su alrededor", dijo Morris, agregando que los Buccaneers irán soltándole las riendas poco a poco al jugador de 23 años de edad mientras mejore su toma de decisiones.

El gerente general Mark Dominik ha hecho un buen trabajo al rodear a Freeman con talento que puede ayudarle a ser exitoso.

Mike Williams tuvo 65 recepciones para 964 yardas y 11 touchdowns como novato en 2010, y el running back LeGarrette Blount también floreció, al correr para 1.007 yardas — la mayor cifra entre todos los novatos de la NFL — y seis anotaciones a pesar de que apenas pudo unirse al equipo a principios de septiembre y de que no tuvo muchas oportunidades en la primera mitad de la temporada.

Por supuesto también está el tight end Kellen Winslow, receptor favorito de Freeman con 66 atrapadas.

Una prioridad en el receso de temporada era retener a los propios agentes libres del equipo, empezando por el guard Davin Joseph y el tackle Jeremy Trueblood, dos importantes miembros de una mejorada línea ofensiva anclada por Faine.

"Creo que se trata de ser mejores en lo que haces", explicó Morris sobre el énfasis en desarrollar talento joven dentro de la organización con la esperanza de construir la estabilidad que ayudó a los Buccaneers a ganar su único Super Bowl hace nueve temporadas. Tampa Bay no ha ganado un juego de postemporada desde entonces.

Por segundo año consecutivo, Dominik invirtió las primeras dos selecciones del draft en linieros defensivos con la esperanza de fortalecer la presión al quarterback. Tampa Bay produjo sólo 26 capturas en 2010.

La primera selección, Adrian Clayborn, está proyectado para ser titular el día inaugural como defensive end derecho. La selección de segunda ronda, Da'Quan Bowers, es visto como el futuro titular del lado izquierdo, a un lado del tackle de segundo año Gerald McCoy, de 1,93 metros de estatura.

Morris, quien funge como su propio coordinador defensivo, también está contando con su tercera selección del draft, Mason Foster, para aparecer en la alineación de inmediato como linebacker medio, tapando un hueco dejado cuando el líder tacleador Barrett Ruud se marchó como agente libre.

A reserva de lesiones, los Buccaneers pudieran empezar la temporada con al menos cinco jugadores ofensivos que tienen menos de tres temporadas de experiencia como titulares. El equipo es menos experimentado a la defensa con ocho jugadores titulares en el mencionado rango, incluyendo dos novatos.

Entre los jóvenes que empezaron a destacarse en 2010 están el linebacker Geno Hayes (82 tacleadas, 4 capturas) y el cornerback Aqib Talib (6 pases interceptados).

Sin embargo, Morris y sus jugadores insisten en que nunca usarán el tema de la juventud como excusa por no lograr triunfos.

"No fue una excusa el año pasado", dijo Freeman. "Es la NFL. No importa si tienes hombres jóvenes o novatos o lo que sea, tienes que salir a competir. Tienes una oportunidad en la NFL. Y quieres aprovecharla al máximo".