Los negociadores del gobierno y los rebeldes comunistas de Filipinas señalaron que el largo arresto de decenas de guerrilleros ha congelado las negociaciones de paz y ambas partes esperan que la participación de Noruega como facilitador resuelva el estancamiento.

El principal negociador de los rebeldes, Luis Jalandoni, indicó el sábado que sus asesores en las negociaciones llevan detenidos más de siete años a pesar de que están cubiertos por un acuerdo de 1995 que les garantiza una inmunidad temporal de ser arrestados.

Por su parte, el negociador del grupo gubernamental, Alex Padilla, señaló que los rebeldes no han podido ofrecer pruebas de que los detenidos están cubiertos por el acuerdo.

Ture Lundh, enviado especial de Noruega, viajará la próxima semana a Manila para tratar de reiniciar las negociaciones que buscan poner fin a 42 años de insurgencia comunista.