Jim Harbaugh está tomando un gran riesgo al darle al quarterback Alex Smith una segunda oportunidad. O una tercera, cuarta o quinta oportunidad, dependiendo de quién sea el que esté contando.

Smith ha jugado para tres distintos entrenadores Y ha tenido un nuevo coordinador ofensivo en cada una de sus siete temporadas con los 49ers de San Francisco. Lo único que conoce son cambios. Esta vez, sin embargo, el quarterback está emocionado por ellos.

El nuevo jefe de Smith, Harbaugh, confía en ser el entrenador que pueda, por fin, transformar al jugador tomado con la primera selección global del draft de 2005 en un ganador, algo que coaches anteriores de los 49ers como Mike Nolan y Mike Singletary no pudieron hacer. Smith está de regreso esta temporada cuando muchos pensaban que ya se habría marchado.

El paro patronal de la NFL ayudó a la causa de Smith para tener otra temporada en la bahía, y ahora su desempeño podría definir el primer año del ex quarterback Harbaugh como entrenador en la NFL.

"No tenía ninguna expectativa después del año pasado y no sabía lo que iba a suceder", dijo Smith, quien en 11 partidos de 2010 tuvo 2.370 yardas por pase, 14 touchdowns, 10 pases interceptados y 25 capturas. "Que (Harbaugh) tenga confianza en mí y que haya visto algo en el video que le gustara como para tenerme de vuelta, definitivamente me entusiasma".

El tiempo que Smith dure como titular va a depender de su actuación. El novato Colin Kaepernick está en espera de su oportunidad, y hay muchos que creen que podría tomar las riendas en cualquier momento.

Con expectativas de un giro inmediato en el equipo, el presidente de los 49ers, Jed York, contrató a Harbaugh en enero y le dio un contrato de 25 millones de dólares por cinco temporadas. Harbaugh venía de levantar el programa de fútbol americano de la Universidad de Stanford.

¿Por qué no ahora en la NFL?

"Para ser exitosos esta temporada, hay muchas cosas que tenemos que hacer bien; quizás hay 1.000 cosas y nosotros estamos en el paso 50 en este momento", dijo Harbaugh recientemente. "Estamos tratando de mejorar en todas las facetas del juego". Eso podría tomar tiempo y Harbaugh lo sabe.

San Francisco obtuvo al talentoso wide receiver Braylon Edwards, proveniente de los Jets. Pero al mismo tiempo, los 49ers dejaban ir a piezas importantes como el cornerback Nate Clements, el nose tackle Aubrayo Franklin y el center David Baas.

Hay múltiples preguntas sobre jugadores veteranos que están de vuelta: El receptor Michael Crabtree, lesionado de un pie, se perdió su tercera pretemporada en igual número de años como profesional; el estelar running back Frank Gore está de regreso luego de una fractura de cadera que le costó los últimos cinco partidos de 2010, y la línea ofensiva sigue siendo una obra en construcción.

Los 49ers del año pasado tenían planes de ganar la división Oeste de la Conferencia Nacional, pero perdieron sus primeros cinco partidos y se pasaron todo el año tratando de regresar a la pelea en la peor división de la liga. Seattle se llevó el título con marca de 7-9.

El arranque de 0-5 en 2010 fue el peor para el equipo desde que perdió siete seguidos al empezar una campaña de 2-14 en 1979, en el primer año del legendario entrenador Bill Walsh. Harbaugh, sin duda, quisiera llegar a ser tan exitoso como Walsh, pero obviamente desea no tener que empezar su gestión con números tan pobres.

El hombre de 47 años de edad proviene de un linaje de entrenadores de NFL que incluye a su padre, Jack, y su hermano, John, actual coach de los Ravens. Pero Harbaugh tendrá que demostrar su propio valor. Hablando de la familia, los hermanos Harbaugh tendrán un histórico desafío nocturno el 24 de noviembre, cuando los 49ers visiten a los Ravens nada menos que en el Día de Acción de Gracias.

"Del lado ofensivo, todos estamos en la misma página. Cuando miras el video, hombre, se ve distinto", dijo Gore. "No es nada aburrido. Pienso que el coach Harbaugh trae entusiasmo. Nos divertimos. Te deja ser tú mismo. Te levanta, nunca trata de bajarte. Y eso es un extra".

Gore espera reponerse en 2011. Este año concluye su contrato y está determinado a lograr algunas cifras importantes para recibir un nuevo y lucrativo acuerdo. Pero aunque el corredor recupere su mejor forma y aunque gente muy talentosa como el tight end Vernon Davis (914 yardas, 7 touchdowns) y el linebacker Patrick Willis (128 tacleadas, 6 capturas) tengan una buena temporada, los 49ers van a necesitar de un mejor Alex Smith.