El estadio tiene un nuevo techo. Y el histórico pero viejo quarterback se ha marchado.

Igual que todo el drama, la tensión y el mal funcionamiento que marcó el colosal derrumbe de los Vikings de Minnesota el año pasado.

Esta temporada, su el perfil de los Vikings es mucho menos llamativo, al igual que las expectativas.

"Nos estamos posicionando para tratar de acercarnos a algunos este año", dijo con humildad el linebacker Chad Greenway, una de los nuevas figuras del equipo.

Los Vikings tuvieron que hacerse más humildes al tener una temporada de 6-10 el año pasado. Esa muy singular campaña incluyó, entre otras historias, el despido del entrenador en jefe Brad Childress, la obtención de Randy Moss, quien un mes después fue dado de baja, y una golpiza para Brett Favre en la temporada que el líder pasador de todos los tiempos dijo fue su última.

Eso no es todo. El techo del Metrodome se hundió durante una épica tormenta de nieve. Pero el estadio no fue lo único que entró en reconstrucción este verano en Minnesota.

Luego de conducir a esa tambaleante nave vikinga en los últimos seis juegos como entrenador interino, el nuevo entrenador Leslie Frazier ha ayudado a adoptar un panorama optimista, para un equipo que todavía tiene algunas estrellas de la escuadra de 2009 que se quedó a cuatro puntos de llegar al Super Bowl.

"La simple manera en que los muchachos respondieron aquí me da la impresión de que hemos dejado atrás el 2010 y hemos iniciado una nueva era", dijo Frazier.

Muchos de los jugadores quedaron satisfechos cuando Frazier fue escogido como el reemplazo de Childress.

Luego, él no mostró temor para imponer su autoridad, al dejar ir al popular tackle izquierdo Bryant McKinnie después de que el veterano de 10 temporadas se reportó con sobrepeso. Y también le puso fin a las novatadas dentro del equipo.

Frazier, un amigo cercano del ex entrenador Tony Dungy, se conduce con una calma y clase similares a las que distinguen a Dungy. Su desafío será sacarle lo más posible a un equipo que se encuentra en la extraña transición de pasar de candidato al campeonato a comparsa en su propia división.

Los Packers de Green Bay son los campeones defensores, y ellos ni siquiera ganaron la división Norte de la Conferencia Nacional el año pasado. Los Bears de Chicago se la llevaron. Y hasta los normalmente hundidos Lions de Detroit mejoraron. Terminar con un récord ganador, no se diga reclamar el título divisional que ostentaron en 2008 y 2009, será difícil para los Vikings.

La línea ofensiva y la defensa secundaria son departamentos preocupantes, pues hay jugadores como el guard derecho Anthony Herrera, en la línea, y el cornerback Cedric Griffin, en el perímetro, que vienen de operaciones reconstructivas de rodilla.

Favre ha sido reemplazado por Donovan McNabb, quien terminó yendo a la banca de los Redskins. Con 34 años de edad, McNabb necesitará de protección para ser productivo, y el running back Adrian Peterson requerirá de algunos huecos para mostrar sus calidad. A pesar de todo, acumuló 1.298 yardas y 12 touchdowns en 2010.

El guard izquierdo Steve Hutchinson y el tackle defensivo Kevin Williams son un par de jugadores que alguna vez recibieron el nombramiento de los mejores en su posición (All-Pro), pero su accionar ha ido en declive.

Ninguno de los candidatos para empezar en la posición de safety es garantía y los suplentes en las esquinas no han enseñado que puedan estar listos para aportar lo suficiente.

Pero la actitud llega a jugar un papel importante en esta liga.

Hay mucho orgullo en jugadores probados como McNabb, Hutchinson, Williams, el defensive end Jared Allen (11 capturas) y el wide receiver Bernard Berrian, que vienen con ganas de sacarse la espina por la mala temporada pasada.

El esquema de bloqueo de zona utilizado con Childress es historia. El nuevo coordinador ofensivo Bill Musgrave ha traído un esquema de bloqueo hombre a hombre más simple y un paquete de frescas ideas de sus días como asistente en Atlanta.

Percy Harvin, el más talentoso wide receiver que tiene el equipo tras la salida de Sidney Rice, tiene potencial de Pro Bowl si puede dejar atrás esas migrañas debilitantes. El linebacker Greenway (144 tacleadas) ha florecido y Peterson jugará con la consigna de obtener un nuevo gran contrato.

No hay reglas para descartar a los Vikings, solamente algunos obstáculos que superar para Frazier y sus jugadores.

"Este es un año emocionante para mí", afirmó McNabb, quien completó 24 de sus primeros 37 pases en la pretemporada. "Lo estoy esperando, y vendrán cosas buenas".