Autoridades investigan los asesinatos de dos periodistas como un crimen de género después de que sus cadáveres fueron localizados desnudos y atados, informó el viernes la Procuraduría de la ciudad de México.

El procurador Miguel Angel Mancera señaló en MVS Radio, sin embargo, que las autoridades no ignorarán otros posibles móviles, incluido una posible conexión con una casa de cambio de la que era socia o directiva una de las víctimas.

Autoridades localizaron el jueves los cadáveres de Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga en parque del oriente de la capital y horas después se confirmó que eran periodistas.

Yarce era fundadora y actual responsable de relaciones públicas de la revista política Contralínea, mientras que González era una colega colaboradora independiente y propietaria de la casa de cambio fueron encontradas muertas el jueves en la ciudad de México, informaron autoridades y socia de una casa de cambio en la que horas antes del crimen se hicieron transacciones.

"Los dos cadáveres quedaron en un lugar público, se encontraron desnudas, y esto con la legislación que tenemos ahorita en el distrito federal, nos da pie y nos obliga a iniciarlo como feminicidio", dijo Mancera.

La ciudad de México recientemente modificó sus leyes para tipificar como delito el feminicidio, es decir, el asesinato de una mujer por razones de género. La pena para el culpable es de entre 20 y 50 años de prisión.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó en un comunicado "consternación y repudio" por los crímenes y pidió a las autoridades no descartar ninguna hipótesis sobre los móviles.

"Hemos acumulado experiencia suficiente en estos años, como para que no se prejuzgue de antemano ningún hecho contra un periodista hasta que las investigaciones sean exhaustivas y concluyentes", señaló el presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, citado en el texto.

La autopsia concluyó que la muerte de ambas fue por asfixia y no presentan huellas de tortura. Además, cada una presentaba dos disparos de arma de fuego, presuntamente realizados después de ser asfixiadas, según un reporte inicial de la Procuraduría.

El director de Contralínea, Miguel Badillo, dijo en MVS Radio que Yarce vendía publicidad para la revista, aunque ya no realizaba labores de reportera.

La revista ha sido crítica del gobierno y Badillo dijo que el viernes que no ha recibido publicidad gubernamental. Refirió que también ha enfrentado demandas de empresas y personas enojados por sus reportes.

Dijo que con la venta de publicidad, Yarce jugaba un rol vital para ayudar a sobrevivir a la revista.

González había sido reportera de la cadena Televisa, dijo Badillo.

El secretario de Gobernación, Francisco Blake, lamentó el viernes el crimen.

"Es un llamado para seguir esforzándonos juntos, gobierno y particularmente el segmento de los periodistas para consolidar los protocolos de protección para poder con anticipación poder resolver cuando haya algún peligro que se esté sintiendo por alguna amenaza o por alguna cuestión de ese tipo", señaló.

La Procuraduría señaló que ambas tenían 48 años, aunque familiares han dicho que Yarce tenía 45 años.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos señala que ocho periodistas han sido asesinados en el país este año y 74 desde el 2000. Otros grupos de prensa citan cifras menores.